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lunes, 22 abril 2019
19:09
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URGENTE

Madrid recibe la queja de una Jaén que ya está harta de ser la olvidada

Una representación ayuda a hacer grande la “Revuelta de la España vaciada”

Un grupo de señoras, con el abrigo abierto para que se vea bien la camiseta de “Soria Ya” que lucen con orgullo de patria chica, sale de la boca del Metro de la Plaza de Colón, esquina Recoletos. Van muy tranquilas, algo aburridas después de tanta parada y transbordo obligado en el subterráneo, miran al cielo con alegría, porque llueve después de muchos días, y se disponen a cruzar el paseo hacia la gran bandera de España que da personalidad a este rincón de Madrid. Atraviesan el paso de cebra, con el semáforo en rojo para los peatones, y cortan la circulación sin titubear. Un par de taxistas, que se ven obligados a frenar, las miran mal. “Perdona bonito, pero hoy hemos venido aquí a incordiar un poquito, a que nos vean”, le responde una de las sorianas al conductor que peor gesto le pone. Las amigas se dirigen al comienzo de la manifestación bautizada como “Revuelta de la España vaciada” y, como dejan claro, lo que buscan con esta pequeña “transgresión”, la única, por cierto, en un acto multitudinario, es hacer notar que hay vida más allá de la capital española. Si se cambia a mujeres de Soria por jóvenes de Jaén, la anécdota bien sirve para ilustrar, en general, lo ocurrido ayer en la primera ciudad del país, tomada por una amplia representación del 5% de la población nacional, el porcentaje que suman las 24 provincias, entre las que se encuentra la jiennense con el 1,6% del censo del territorio, que están y se sienten, con razón, infravalorados y que exigen tener las mismas oportunidades que otras regiones “de todos conocidos”, una elusión a la que la mayoría de encuestados evita referirse a Cataluña.

Las cosas como son, la protesta la protagonizaron, por haber tenido la idea, por número de participantes y por tablas en lo que a clamar contras las desigualdades se refiere, los de Soria y, más aún, los ciudadanos que se pusieron detrás de las decenas de pancartas de Teruel Existe. Daba la impresión de que se habían movilizado todos, al igual que a los llegados de Guadalajara, que también eran muchísimos. Los primeros llevan 18 años pidiendo y venga a pedir una “discriminación positiva” y los segundos veinte. Por algo Pepe Polo, del movimiento turolense, era uno de los iba en cabeza de la marcha, megáfono en mano y empapado en todo su ser, para controlar cuándo se tenía que andar y cuándo no. Pero, en este “puñetazo sobre la mesa” de la “España saqueada”, que también definen así sus territorios los hombres y mujeres que están detrás de esta corriente, hubo, por primera vez, una aportación de la provincia jiennense, algo clave, puesto que “Jaén Merece Más”, el equivalente en el mar de olivos a los impulsores del acto reivindicativo de Teruel y Soria, logró remover algunas conciencias e hizo que se sumaran a la revuelta cientos de jiennenses. “Quiero resaltar todo el protagonismo de la provincia de Jaén, que no solo ha estado en Jaén Merece Más, sino también en la A32, en Todos a una por Linares y las plataformas de apoyo al ferrocarril. Hemos ido unidas, que es lo que le pedimos a los políticos, que trabajen juntos por este territorio ante las desigualdades históricas”, reflexionó Juan Manuel Camacho, portavoz de “Jaén Merece Más”, que abrió el recorrido, detrás de la primera de las pancartas, junto a los líderes de otros colectivos, llegados de La Rioja, la comarca de Guadix, en Granada o de Zamora y a representantes de entidades que luchan contra la pérdida de conexiones de tren y para demandar que, de una vez por todas, se termine la Autovía A-11 hasta Valladolid, por sustanciar alguno de los agravios. Los del mar de olivos se hicieron fotos, entre otros, con la exministra de Agricultura del PP, Isabel García Tejerina, y con la número 1 al Congreso de los Diputados por la provincia de este partido, María Luisa del Moral. Les buscaban para la instantánea. “La España vaciada recorre las calles de Madrid para reclamar medidas que pongan fin a la despoblación. Jaén debe contar con los recursos suficientes para infraestructuras y desarrollo”, tuiteó la que fuera vicerrectora de la Universidad de Jaén a pie de manifestación. Los socialistas jiennenses también se pusieron las pilas y, con apoyo expreso del partido, se sumaron a la protesta el secretario general y candidato a la Alcaldía de Jaén, Julio Millán, junto a miembros de su ejecutiva, como José Manuel Higueras, y los alcaldes de Jódar, José Luis Hidalgo; Castillo de Locubín, Cristóbal Rodríguez; Orcera, Juan Francisco Fernández; Santiago-Pontones, Pascual González, y el secretario de Política Municipal y Candidato al Senado, José Latorre. “El PSOE de Jaén lleva en su ADN la defensa del medio rural”, dijo este último político, natural de Arjona, en plena comarca de la Campiña, es decir, otro hijo de la España que vive del campo.

“aquí no, detrás”. Hubo políticos, pero hicieron por donde por pasar desapercibidos, la organización había solicitado, expresamente, que no hicieran gala de los símbolos de sus distintas fuerzas y que, si se servían de su derecho a manifestarse, como cualquier otro ciudadano, no se colocaran en la primera línea, sino en un prudente segundo plano. De hecho, a uno de ellos, que se desplazó desde la provincia jiennense y se acercó demasiado a una de las pancartas, lo mandaron atrás con la expeditiva frase de: “Mejor que aquí no te pongas”. También se escucharon comentarios del tipo “¿pero es que aquí también tienen que estar?” y otros como “si estamos aquí, es por su culpa” dirigidos a los “mandamases”. Pero más allá de estas expresiones de malestar, la sangre no llegó al río, principalmente, porque la gran mayoría de ellos atendió expresamente la instrucción, como demuestra el hecho de los secretarios generales de UGT, Pepe Álvarez, y CC OO, Unai Álvarez, en lugar de buscar las cámaras las esquivaran, ya que la “sugerencia” de no hacerse notar también iba dirigida a los sindicalistas, y que, por ejemplo, cinco ministros del Gobierno hicieran gala de una exquisita discreción, como le ocurrió a Magdalena Valerio, de Trabajo; Nadia Calviño, Economía, Reyes Maroto, de Industria; Luis Planas, Agricultura y la de Transición Ecológica, Teresa Ribera. Albert Rivera, el presidente de Ciudadanos, también se manifestó, al igual que el secretario de Organización y Programa de Podemos, Pablo Echenique. Un gran “pacto” contra la despoblación, medidas que hagan atractivo vivir de la agricultura y la ganadería, para resucitar los pequeños municipios del interior, y dar voz a los colectivos sociales en el debate nacional que tiene que plantearse fueron algunas de las soluciones que, en “caliente”, se esbozaron en plena protesta.

Aires de concierto de queen. Los organizadores cifraron la afluencia en 100.000 personas, la Delegación del Gobierno en la mitad. Dudas aparte, lo que quedaba claro es que sí había casi un centenar de entidades de una treintena de provincias, entre las que se encontraban Jaén Merece Más, Todos a Una por Linares, Plataforma a favor de la A32 Linares-Albacete, Plataforma en Defensa del Ferrocarril de Jaén, Plataforma Jaén por el Tren y Asociación de Amigos del Ferrocarril de Jaén. La llegada de casi todos los jiennenses, salvo Jaén Merece Más, fue un poco compleja. Los que viajaron en tren, por tener que atenerse a unos horarios que, una y otra vez, denuncian que no son adecuados para atender la gran demanda que existe en la provincia y para hacer el servicio viable y atractivo, llegaron con retraso y se incorporaron a la manifestación cuando ya estaba empezada. A los que acudieron desde Linares y Villanueva del Arzobispo, con parada en la capital, se les averió el autobús cuando ya circulaban por la comunidad de Castilla-La Mancha, cerca de Valdepeñas, y tuvieron que esperar a un vehículo que llegó de Manzanares, para que los recogiera. Los inconvenientes, eso sí, unidos al fuerte aguacero que acompañó a la manifestación —desde a escultura Julia, de Jaume Plensa, en Colón, hasta llegar junto al dios Neptuno, en su fuente—, le dieron a la protesta un punto épico, como de festival de música, en la que el desaparecido José Antonio Labordeta, fue la estrella, con la interpretación de un himno a la altura de las circunstancias, como lo son muchas de las canciones de este cantautor y diputado en Cortes, que se atrevió a mandar a sus señorías “a la mierda”. Para la revuelta se eligió “Aquí quiero vivir”, de La Ronda de Boltaña, que alza la voz para dejar claro: “¡No dejes que te escriban el final! ¡Defiende cada escuela y cada hogar! ¡Por cada aldea vamos a luchar!”. Las pancartas hacían que pensar, como la de una joven jiennense en la que se aseguraba que tardaba menos en llegar a Londres que a casa de sus padres o otra en la que se le daba la vuelta al lema turístico de “Jaén, paraíso interior”. Para los que la mostraban esta cartulina, lo paradisiaco está perdido. “Ser menos no nos resta derechos”, “España vaciada, España arruinada” y “Sin inversión, despoblación” eran otras de las consignan que se corearon durante las dos horas de manifestación.

La protesta comenzó y terminó igual, con una “rompida”, que no es otra cosa que un estruendo enorme generado por miles de tambores y bombos a la vez, seña de identidad de las Semana Santa de Calanda, en Aragón, que ayer tomó un cariz de esperanza. Se empleó como un símbolo del silencio de unos territorios languidecientes que, de repente, despiertan. Los que estén impresionados tras ver en el cine la recreación del concierto de Queen en Wembley y la forma en la que el público se entregó, ahora que la película sobre Freddie Mercury lo ha puesto de moda, se hubiera estremecido ayer cuando miles de personas, con sus palmas, acompañaron a estos tamborileros para cerrar la marcha de protesta. “La Revuelta de la España vaciada acaba de comenzar”, dicen.