Detenido uno de los delincuentes sexuales más buscados en Reino Unido

26 abr 2017 / 10:57 H.

La Guardia Civil ha detenido a dos personas ­­un británico en Málaga y un español en Pontevedra­­ en el marco de la operación ‘Titan II’ contra la difusión de pornografía infantil, acusados de distribuir material pedófilo a más de 1.000 personas de distintos países.

Según ha informado el Instituto Armado, el británico está huido de la justicia de su país desde 2006 y es uno de los delincuentes sexuales más buscado en Gales. El otro, de nacionalidad española, aprovechaba su actividad de monitor de tiempo libre para realizar grabaciones a menores con los que trabajaba utilizando cámaras ocultas instaladas en cuartos de baño.

Dentro de esta operación, coordinada por un grupo de trabajo internacional liderado por el FBI, han sido detenidos en diferentes países decenas de personas de las 142 que estaban siendo investigadas.

Los investigadores han podido comprobar que los detenidos ­­que no están relacionados entre sí­­ habían facilitado la contraseña de acceso a su red privada a más de 1.000 pedófilos de diversos países que en la actualidad están siendo investigados.

La Guardia Civil ha explicado que la localización del ciudadano británico fue compleja, porque no tenía domicilio fijo y el lugar donde residía no constaba en ningún registro oficial. Durante su detención intentó deshacerse de un dispositivo de almacenamiento portátil con más de 80.000 archivos conteniendo abusos a menores de edad de especial dureza, tanto por la edad de los menores como por las prácticas a las que eran sometidos.

En cuanto al español, adoptaba estrictas medidas de seguridad para ocultar su identidad online. Por una parte, se conectaba a Internet habitualmente desde redes inalámbricas en distintos establecimientos públicos, utilizando para ello distintos dispositivos portátiles (al menos tres ordenadores y un teléfono móvil), todo ello para evitar dejar el rastro digital.

Además, en los últimos meses había trasladado su actividad principal a la red TOR, que, entre otras funcionalidades, destaca por permitir ocultar el rastro de navegación de sus usuarios. Dichos comportamientos obligaron a los investigadores a desplegar un dispositivo policial complejo que permitió finalmente su localización.