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martes, 27 junio 2017
12:05
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URGENTE

Con un cuarto de siglo de trabajo abnegado a sus espaldas y más de una década al frente de Tao Spain Interactive, “una de las 10 empresas tecnológicas más avanzadas del mundo en el sector del entretenimiento”, Jesús de la Torre no ocultó el “pudor” que le provocan los premios y el reconocimiento público. Explicó que ese “ostracismo autoinfligido” se debe a las dificultades enfrentadas en los primeros tiempos; a una “travesía por el desierto” —como la definió— marcada por la “incapacidad del entorno para comprender las motivaciones de un joven con ilusión y determinación suficientes” para hacer algo que, hasta ese momento, habían realizado empresas al otro lado del Atlántico.

Ser proveedor preferencial de los operadores más importantes del mundo en el sector de los parques temáticos y de atracciones no ha sido un camino fácil. Pero, 25 años después de haber comenzado a andarlo, el Jiennense del Año 2015 en la categoría de Iniciativa destacó dos certezas que se suman a la solidez y a la solvencia de Tao Spain. Se mostró convencido de que la empresa existirá mientras tenga la ilusión y ganas de hace 25 años. Y, en segundo lugar, apuntó una certeza naciente, señaló: “Más pronto que tarde, seré un gran hombre”. “Y no por méritos propios”, puntualizó. Parafraseando aquello de que, detrás de un gran hombre, siempre hay una gran mujer, ensalzó a las dos mujeres “excepcionales” de su vida: su madre, ya fallecida, y su mujer: “Compañera de viaje, trabajadora de constancia inquebrantable, de inteligencia serena y silencios cómplices” que, junto a mis hijos, aportan todo cuanto necesita alguien como yo”.

Proyectando el ocio del futuro
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Con un perfil profesional “eminentemente técnico”, la trayectoria de este “imagineer”, como se denomina a sí mismo, combinando las palabras inglesas “imagine” y “engineer”, comenzó hace 26 años, cuando aceptó la propuesta de un “buen amigo” para realizar una “especie de videojuego” sobre el fenómeno de los campos dunares para un centro de interpretación en Matalascañas (Huelva). En ese momento, cambió la vida de un joven que había estudiado FP de administrativo y comercial y que, en realidad, ha dedicado su vida profesional a la “programación de videojuegos para los viejos ordenadores de 8 bits, desarrollado programas de simulación y diseñado máquinas recreativas hasta llegar, en la actualidad, a colaborar y asesorar a las empresas más importantes del sector del entretenimiento”. Entre ellas, el grupo Parque Reunidos, uno de los mayores operadores de parques de ocio del mundo.