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jueves, 20 julio 2017
13:50
h
URGENTE

Galette de frutas

La galette de frutas es una tarta rústica de origen francés que se puede utilizar como postre o para acompañar un buen café. La verdadera galette es un crep de trigo sarraceno de la zona de Bretaña (Francia) que recibe este nombre por la libertad en el plegado de los bordes, ya que no necesita molde, sólo una placa de horno. La masa puede ser quebrada o un falso hojaldre. Para el relleno podemos usar cualquier tipo de fruta, que no sea muy acuosa (manzana, arándanos) porque sino ablandará la masa y la tarta no tendrá una estructura firme para sostenerse. Consejo: usar harina de maíz para que absorba los jugos que suelta la fruta con la cocción. Siempre que os traemos una receta sencilla, como es en este caso, os animamos a que las hagáis con los más pequeños de la casa. Es la mejor manera de inculcarles el amor por la cocina, implicándolos en la elaboración de las recetas cotidianas y la excusa perfecta para compartir aficiones.

Elaboración

INGREDIENTES.

Una lámina de masa quebrada u hojaldre congelado. 600 gramos de frambuesas congeladas (puedes usar otra fruta que te guste). 3 cucharadas de azúcar. 2 cucharadas de harina de maíz. ½ cucharadita de extracto de vainilla. 1 cucharada de zumo de limón. 1 huevo.

RELLENO Y DECORACIÓN.

Descongelar el hojaldre y, con la ayuda de un rodillo, estirarlo sobre una superficie lisa que habremos enharinado previamente. Presentarlo sobre una bandeja de horno que hemos cubierto con papel vegetal, dándole forma de círculo, con un espesor de unos 2 milímetros.

En un bol mezclar la fruta con el azúcar, el limón, el extracto de vainilla y la harina de maíz. Repartir el relleno de fruta en el centro de la masa de hojaldre, dejando un margen sin cubrir de 4 centímetros. Éste es el reborde que vamos a doblar hacia adentro, intentando que quede regular. No debemos preocuparnos por la forma, ya que quedará bien si le damos un toque rústico. Meter en el frigorífico durante media hora. Batir el huevo y con un pincel pintar este borde que hemos doblado. Precalentar el horno durante 10 minutos a 180 grados C. Hornear de 30-40 minutos, hasta que se vea dorado. Pasado este tiempo, sacar y enfriar sobre una rejilla. Y ya estará listo para sorprender a tus invitados. ¡Buen provecho!