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URGENTE

Un mundo de rosa con origen en Carmona

BUENA DIGESTIÓN. La ginebra rosa se extiende como una nueva moda entre los jóvenes y se hace con el mercado
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30/09/2018

La curiosidad aumenta en verano. Será que la relajación que procura el dolce far niente, libera instintos que mantenemos donados durante el resto del año, y acabamos probando casi de todo. Así que cedí ante el reclamo de la camarera para que probara un gin tónic de ginebra rosa, el trago de moda del año. Un buen chorreón de ginebra capada de grados de color fresa palo desvaído y una tónica desconocida y chispeante sobre un buen puñado de fruta desmenuzada. Frutillas del bosque menudas y hasta hojillas secas de amapola o similar. No pude con la copa. Dulzona con exageración y como templada al paladar a pesar del revoloteo de hielos en la copa de balón. Pero no manifesté un ostentoso desagrado. En realidad, no me apetecía un gin tónic a las seis y media de la tarde. No soy inglés.

“¿Y piden muchas copas de ginebra rosa?”. “Mogollón. Este invierno teníamos tres o cuatro marcas de esta ginebra, ahora pasamos de las veinte”. “¡No me digas! ¿Y cuál es la que más os piden?. “Las chicas piden Puerto de Indias”. ”¿Y Ellos?. “Lo que quieran las chicas. Jajaja”. Me olvidé pronto de aquel brebaje imprevisto que tomé a medias en la vistosa terraza en el paseo marítimo. Pero como el relajo del verano baja las defensas, pocos días después recalé en un Mercadona a por cremitas y bacalao congelado. Me di de bruces con el lineal de espirituosas y, ¿qué vi? Tropecientas botellas de ginebra rosa de marca propia de Mercadona. Entonces entendí por qué esta ginebra “aponcherada” se había convertido en una plaga.

En internet encontramos datos fabulosos y muy abundantes. Casi todas las marcas conocidas, y no pocas tradicionales se apresuraron a lanzar su rosa. En los templos de la ginebra se habla de la comercialización de casi un centenar de ellas. ¿Qué ha pasado?¿Qué me he perdido en el último año? Simplemente no he seguido el rastro de la ginebra sevillana llamada Puerto de Indias, la principal responsable de todo esto, la madre de la criatura “hecha para la mujer” “que entra por los ojos” de “las jóvenes más inquietas”. Todo empezó en el año 2013, en Carmona. Cuatro personas crearon una marca de ginebra que, en cinco años, ha volado tanto que ha entrado en el ranking de las 10 ginebras más vendidas del mundo. En total, 15 millones de botellas de botellas vendidas, se ha quedado con la mitad del mercado de ginebra rosa de España, llega a facturar 170 millones de euros y uno de los fondos más monstruosos del mundo, HGI Capital, compra el 66% de sus acciones y la lanza por el mundo como una Beyoncé de las barras. Es de suponer que los cuatro del éxito aún no se lo habrán creído, pero por si acaso construyen a toda leche una nueva y enorme fabrica de 10.000 metros cuadrados en la histórica villa andaluza.

opciones. Otra colosal paradoja de este mundo loco, caprichoso, combativo y banal que domina. En los mismos años que se libra una batalla furiosa y casi sin reglas contra el azúcar de en bebidas y millares de alimentos, despliega un abanico enorme de productos donde los aditivos y edulcorantes, la pulpa y el zumo, la fruta, frutillas, maceraos y otros néctares artificiales se hacen con el mercado del gusto joven buscando apropiarse de la fiesta y la oferta.

El mercado del ocio y la terraza, la risa y el abrazo se convierte en un enjambre de ofertas inabarcable. Tenemos tal variedad de productos que podemos decidir nuestro propio y único trago sin esfuerzo alguno. Claro que al cabo casi siempre acaba imponiéndose un color. Estamos en plena escalada del rosa creado expresamente para atraer definitivamente a la mujer en el juego gozoso del gin tonic. Así las cosas, me abstendré de probar el también muy aventado vino azul no vaya a ser que pronto lo encuentre abundante en el Mercadona del barrio.