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martes, 28 marzo 2017
18:31
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URGENTE

El trabajo y la distancia mandaron y Natalia de Molina no pudo estar en Jaén para recoger su premio como Jiennense del Año 2015 en Cultura. La actriz de Linares está en pleno rodaje en Barcelona, de “Llum de L’Esperança”, y, desde allí, envió un cariñoso mensaje de agradecimiento, un vídeo que se proyectó durante la Gala en la Plaza de Santa María, en el que, como siempre, mostró su simpatía y su orgullo de ser de esta tierra.

“Hola Jaén, ¿qué tal estáis? Imagino que muy bien, disfrutando de la Gala. Yo no puedo asistir porque estoy trabajando y es lo que manda. Cuando hay trabajo, tal y como está la situación, hay que aprovecharlo. Quería daros las gracias por este premio, por pertenecer este año a este elenco de galardonados precioso y poder estar ahí representando la cultura de Jaén. Muchas gracias a Diario JAÉN, a todos vosotros por el apoyo que me dais, lo siento muy cerca. Espero poder veros pronto en ese mar de olivo maravilloso que tenemos. Estoy muy orgullosa de ser de Jaén, de haber nacido en Linares y llevarlo por bandera siempre. Muchas gracias y nos vemos en el cine”. Estas fueron las palabras que Natalia de Molina dedicó a sus paisanos y el público le dedicó un aplauso que, seguro, llegó hasta la Ciudad Condal. Mientras, muy orgulloso de una de las hijas más ilustres de su ciudad, el alcalde de Linares, Juan Fernández, subió al escenario para recoger la placa, que le entregó Elena Arias-Salgado, presidenta de la Audiencia Provincial de Jaén, en representación del Jurado. Natalia de Molina, como recordó la presentadora, ha hecho historia al ser la actriz más joven en conseguir dos premios Goyas por sus películas “Vivir es fácil con los ojos cerrados” y “Techo y Comida”.

Una trayectoria meteórica
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La actriz linarense hizo historia al ser la intérprete más joven en lograr dos Goyas. Con 25 años, ganó su primer “cabezón” en 2014 con “Vivir es fácil con los ojos cerrados”, película de David Trueba con la que se estrenaba en la gran pantalla tras varios proyectos teatrales. Las ofertas de trabajo y los premios, desde entonces, no le han faltado. Justo un año después, en 2015, obtuvo el premio Shooting Star de la Berlinale, que distingue a los talentos emergentes del cine europeo, galardón que recibió de manos de Natalie Portman. “Cómo sobrevivir a una despedida”, de Manuel Moreno, fue su segunda película, a las que siguieron “Solo química”, de Alfonso Albacete, y “Pozoamargo”, de Enrique Rivero, pero el proyecto que más reconocimiento le ha reportado fue “Techo y comida”, de Juan Miguel del Castillo. Ganó la Biznaga de Plata en el Festival de Málaga y su segundo Goya. También protagoniza “Kiki, el amor se hace”.