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jueves, 25 mayo 2017
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URGENTE

Unidad por una Jaén que bien merece un esfuerzo

Eleuterio Muñoz llama a desechar el lamento y a trabajar juntos por una sociedad libre, igualitaria y con valores
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Subió solo al escenario de la trigesimoprimera edición de la Gala Jiennenses del Año. Pero, en un discurso que sonó a canto de esperanza frente a lamentaciones paralizantes y a oda a la Catedral, a la constancia en el trabajo y a las bondades todavía por descubrir de esta tierra, el presidente de DIARIO JAÉN, S. A. se apoyó en puntales literarios y vitales, como la Madre Teresa de Calcula y Antoine de Saint-Exupéry, en su memorable “Principito”, para pedir a quienes lo escuchaban: “Construyamos juntos una sociedad libre e igualitaria, cuajada de valores, pero también avanzada culturalmente, que la cultura —reflexionó— es una aroma de prosperidad; un bálsamo que agiganta inteligencias y una realidad incuestionable de emprendimiento”.

Ante el templo majestuoso que proyectó Andrés de Vandelvira, Eleuterio Muñoz primó la primera persona del plural. “Avancemos a la par en economía, que vivir dignamente es derecho inalienable del ser humano”. “Caminemos juntos en derechos sociales, que la justicia es condición sine qua non para cuantos habitamos cualquier lugar del mundo y, especialmente, esta bella tierra del Santo Reino”. Sus palabras caían como deseos y como retos. Y, contra el desaliento, recetó: “Si dudamos en el porqué, no hay más que mirar la propia Catedral”.

No era esta frase un mero recurso estilístico. Al citarla, el presidente de DIARIO JAÉN, S. A. estaba recordando e invocando a aquellos hombres que la levantaron. Esos antepasados a los que les debemos semejante legado cultural, del que dijo: “Estamos orgullosos hoy todos y todas cuantos sentimos el pálpito de Jaén en nuestras venas”. “Ellos, jiennenses entregados y sin coberturas sociales, ni planes de prevención, la construyeron”, les homenajeó. Y añadió, animando a la sociedad jiennense del siglo XXI: “A todos nosotros, sin excepción ni deserciones, nos corresponde ahora mismo, desde nuestro púlpito de gozo y bienestar sazonado de tecnología y sapiencia, trabajar en común para que sea declarada Patrimonio de la Humanidad por la Unesco”.

Para Muñoz, la clave de un mañana sin complejos son la ilusión, el trabajo — “nunca cansarse de trabajar”— y creer en el potencial de una tierra, de su gente y de una historia que calificó de “maravillosa”. Y aun así apostilló: “Sorprende cómo somos capaces de admirar provincias hermanas y para nada alabamos la nuestra”. “¡Cantemos a Jaén, alabemos nuestra tierra! ¡No es tan oscura, ni tan cicatera, ni mucho menos tan victimista!”, intentó insuflar aliento a los asistentes. De nuevo, puso como ejemplo la Catedral, con sus sólidos cimientos, y resumió: “Si hay buena base, todo lo que tenga que venir será bueno”.

En la búsqueda de referentes, que actúen como guías contra el desconsuelo o el hastío, loó al elenco de Jiennenses del Año, en sus treinta y una ediciones, y valoró su “enorme trabajo, su constancia, su tesón y su sabiduría. Puso el foco en los premiados de 2015: Tao Spain Interactive, Natalia de Molina, Jaén Paraíso Interior de Fútbol Sala, Grupo Alvic, Santa Capilla de San Andrés, el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, Club Bádminton Arjonilla y Adacea. “Fíjense en ellos y en ellas, en masculino, en femenino, en plural y en singular”.

Ensalzó su “mundo tan especial de compromiso y trabajo” y, precisamente, por el tesón que ponen a aquello que hacen, se acordó de la fábula de la hormiga y la cigarra y se decantó por la primera: “A ellas deberíamos parecernos, como dice una gran mujer de Jaén, la aceitera Rosa Vañó”.

En esta construcción, “entre todos”, de una tierra con más oportunidades, Eleuterio Muñoz destacó lo “épico” de editar un producto que nace y muere cada día: un periódico. Y subrayó: “Quienes formamos parte de la nueva empresa editora asumimos esa singularidad y arropamos a un equipo de periodistas y administrativos joven y capaz que da de sí todo lo que puede y más para engrandecer el nombre de Jaén”. Y entonó, de nuevo: “Trabajar por y para Jaén, cada uno desde su responsabilidad. Así nos irá mejor, que Jaén bien merece un esfuerzo común, tras un olvido secular impropio de estos tiempos y siempre con un reconocimiento de quiénes somos, dónde estamos y lo que se nos debe históricamente”.

En esa labor, Muñoz no se puso de perfil. Tendió sus manos, las del Consejo de Administración que preside y las de todos los empleados del periódico para sumarse a esa tarea colectiva que —dijo— es el proyecto coral” de nuestro Jaén”.