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URGENTE

Luka Modric se convierte
en el dueño del Balón de Oro

El croata acaba con el dominio de Cristiano Ronaldo y Leo Messi
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04/12/2018
  • ÉXITO. Luca Modric posa con el Balón de Oro al mejor jugador de 2018.
    ÉXITO. Luca Modric posa con el Balón de Oro al mejor jugador de 2018.

El centrocampista croata del Real Madrid, Luka Modric, fue designado como ganador del Balón de Oro de 2018, premio que entrega la revista deportiva francesa France Football. El jugador madridista, de 33 años, superó en la votación al delantero portugués de la Juventus, Cristiano Ronaldo, y al delantero francés del Atlético de Madrid, Antoine Griezmann, y al del Paris Saint Germain Kylian Mbappé para convertirse en el primero de su país en conquistar este reconocimiento. Modric ha vivido un año muy positivo tanto a nivel de clubes, con la conquista de la tercera Liga de Campeones consecutiva, cuarta en total, como de selección, con la que disputó una histórica final del Mundial de Rusia, saldada con derrota ante Francia por un claro 4-2. El croata Luka Modric se consagró con el cuarto premio individual que recibe en menos de medio año este talentoso futbolista encargado de ser el invitado de honor en la mesa de Leo Messi y Cristiano Ronaldo. Ganador del Balón de Oro del Mundial de Rusia, pese a que Croacia perdió la final ante Francia, del trofeo al Mejor Jugador de la UEFA y del premio The Best de FIFA, el reconocimiento de la revista deportiva francesa premió a un jugador opuesto a los dos comensales más famosos del mundo del fútbol y cuya madurez le llegó pasada la treintena y en pleno ciclo ganador en Europa de su club en el que sus primeros pasos no auguraban su actual futuro. El Cruyff de los Balcanes, como fue apodado en su juventud con su parecido físico con la leyenda holandesa, es una de las pocas piezas imprescindibles del Real Madrid que ha dominado el fútbol europeo durante el último lustro y vital en liderar una segunda generación dorada de Croacia junto a los Rakitic, Perisic, Mandzukic o Lovren. Su clarividencia, su toque, sobre todo con el exterior, su cambio de ritmo con la pelota en los pies y su capacidad para manejar los partidos hace que mucha gente en el mundo del fútbol le considere como uno de los mejores en su posición. La exigencia y frenética Premier dotó a su talento de la energía necesaria para que su estatura y su menor físico fuesen obstáculos para recibir la llamada del Real Madrid donde ahora porta con honor el peso del ‘10’. Criado en el drama de la Guerra de los Balcanes, este niño nacido en Zadar el 9 de septiembre de 1985 empezó a mostrar su calidad en su localidad natal, en las filas del NK Zadar y enseguida despertó la atención del mejor equipo croata, el Dinamo de Zagreb, que tras foguearle en varias cesiones, le convirtió en el timón de su equipo, donde ya dejó clara su capacidad de asistente e, incluso, de goleador, faceta esta última que redujo a un segundo plano cuando llegó a su primera gran liga, la Premier y el Tottenham, un equipo que lo marcó en su juego.