Actualizado
lunes, 16 octubre 2017
19:41
h
URGENTE

Un cumpleaños especial

María Dolores Bolívar celebra sus 105 años con sus familiares
Ver comentarios
|
21/04/2017
  • CELEBRACIÓN. Algunos de los hijos, nietos y bisnietos de María Dolores Bolívar la acompañan mientras sopla las velas de su tarta de cumpleaños.
    CELEBRACIÓN. Algunos de los hijos, nietos y bisnietos de María Dolores Bolívar la acompañan mientras sopla las velas de su tarta de cumpleaños.

Un gran día para María Dolores Bolívar Ramos, que ayer cumplió 105 años. Por ese motivo, algunos de sus familiares, entre los que se encontraban hijos, nietos y bisnietos, le prepararon con mucho cariño una tarta de cumpleaños con la que disfrutaron de la efeméride en el domicilio familiar. Y es que si complicado es alcanzar los tres dígitos en lo que a los años respecta, más difícil aún es hacerlo con buena salud.

Sus familiares aseguran que nunca ha padecido una enfermedad grave, ni tan siquiera ahora que cuenta con una edad bastante avanzada, y, de hecho, come y bebe “de todo”. María Dolores Bolívar se vale por sí misma y, lo único que constatan, es que en ocasiones se despista ligeramente. A pesar de todo, son muchas las hazañas y recuerdos que guarda en su memoria. Casada con Leovigildo Ureña Gómez, que falleció en 1972, y natural de Noalejo, tuvo cuatro hijos —Manuel, Antonio, José y Marilola—, quince nietos y catorce bisnietos. A estos últimos se sumará en breve otro que está a punto de nacer.

Ha sido, durante toda su vida, una mujer inquieta y adelantada a su tiempo. Prueba de ello es que, aunque contaba con una gran familia, fue activa laboralmente y apoyó a su marido en las diferentes empresas que montó, entre ellas una armería o una fonda. En definitiva, todo un ejemplo a seguir para sus familiares, también por los valores que han marcado su vida y que ha tratado de inculcar en sus hijos, nietos y ahora en los bisnietos, y que pasan por la honestidad y la rectitud en todo lo que emprendan en su vida y en el trato hacia los demás.

Además, entre las aficiones que ha desarrollado en los últimos años está el croché y “sus labores”, manualidades que aprendió cuando aún vivía en Noalejo. Otra de sus grandes aficiones es la de viajar. Y aunque se quedó viuda hace ya cuarenta y cinco años, eso no le quitó las ganas de ver mundo y aprender las costumbres y las formas de vida de otros países muy diferentes a España. Entre ellos, recuerda con especial cariño el viaje que hizo a Roma, donde incluso conoció al Papa.

Su vida, en la actualidad, discurre tranquila, y es consciente de la importancia de disfrutar de cada momento que pasa con sus familiares. Entre ellos, la celebración, ayer, en su domicilio familiar, de 105 años repletos de vida, de cariño y respeto, y de múltiples anécdotas que contar.