
Será que con la historia fuimos unos pasotas? ¿Será mismamente que nunca le echamos cuentas a quienes escriben los renglones torcidos de la historia? ¿O es que la propia Historia (en mayúsculas) pasa de esta maravillosa tierra, una encrucijada de caminos sin parangón en la Península Ibérica? Sea como fuere, el caso es que a poco que alguien tiene oportunidad nos la clava. Y nos duele en el alma de gente animosa y hospitalaria incapaz de mirar mal pese a que el devenir de los tiempos fue siempre muy puñetero con Jaén.



















