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lunes, 10 diciembre 2018
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URGENTE

El alcalde insinúa que aspira a repetir, pero mantiene el misterio

“La decisión la tengo más que tomada”, asegura Javier Márquez, pero lo hará público cuando diga su partido
  • ALCALDE. Javier Márquez, en su última rueda de prensa.
    ALCALDE. Javier Márquez, en su última rueda de prensa.

En alguna declaración pública, el alcalde “por sorpresa”, Javier Márquez, explicó que cuando se supo que su antecesor, José Enrique Fernández de Moya, dejaba el cargo, en noviembre de 2015, él, que era concejal de Urbanismo, fue el único que dio un paso al frente para coger una vara de mando que quemaba, y aún arde. No se puso “de perfil”, empleando una frase a la que el propio regidor recurre a veces, asumió el reto de tratar de poner orden y concierto en un Ayuntamiento que, literalmente, se las ve y se las desea para pagar las nóminas, cuanto más, para ejecutar algún proyecto de lustre. Sin embargo, Márquez, que se autodefine como testarudo y que deja claro, siempre que puede, que no tiene necesidad de cobrar un sueldo como político profesional, parece haberle pillado el punto al cargo de alcalde y emprende proyectos de futuro, como la peatonalización o el Premio Internacional Ben Shaprut, y se esfuerza en mejorar su imagen pública, sobre todo en las redes sociales. Eso sí, a un año de las elecciones locales, no ha desvelado a las claras que quiere ser el candidato de su partido. “La decisión de si sigo o no sigo la tengo más que tomada”, respondió Márquez, preguntado por esta cuestión ayer, en una de sus contadas ruedas de prensa.

Tiene que trasladar “su parecer” al PP y deja en manos de esta fuerza hacer público el contenido de esta conversación sobre su futuro. En esta última comparecencia pública desveló algo de lo que piensa. Por un lado, admite estar frustrado por las dificultades para desencallar asuntos que cree importantes para el desarrollo jiennense, como la puesta en marcha del tranvía y otros proyectos, sobre todo, si, finalmente, el Plan General de Ordenación Urbana queda anulado, pero, por otro, se considera perfectamente preparado para sortear estas dificultades, como la que supondría rehacer el planeamiento urbanístico local, llegado el caso. “Esta experiencia yo ya la he vivido”, reflexionó. Tampoco le convence el escenario que pintan las encuestas, con lo que llamó una “ensalada” de partidos, con la previsible irrupción con fuerza de Ciudadanos, sobre todo, porque cree necesario que el máximo responsable municipal tenga capacidad de mando. La situación idónea, juzga, es no tener que vivir un clima de inestabilidad como el que, recordó, marcó el mandato de la socialista Carmen Peñalver, que gobernó en coalición con IU, entre 2007 y 2011, pero, ante la posibilidad de que no sea así, admite que, en sus palabras, “no se achanta”. Juega a favor de Márquez la buena sintonía demostrada con el líder andaluz de Ciudadanos, Juan Marín, al que, entre otras cosas, le agradeció públicamente su papel para acercar posturas para tratar de poner en marcha el sistema tranviario.

El hecho de que ya sea alcalde le facilita el camino, es decir, la dirección no está por la labor de desplazar a quien ya gestiona y también parece claro que podrá contar con su gente de confianza, por lo que ya depende de él dejar de hacerse el gallego y despejar la incógnita.

A la espera de fondos de la UE para Jaén

La Junta de Andalucía espera que el Gobierno “responda adecuadamente” a la petición de una Inversión Territorial Integrada (ITI) para la provincia de Jaén, la tramite ante la Unión Europea y se pueda contar con ella. Precisamente, el alcalde jiennense, Javier Márquez, fue uno de los que reclamaron que este instrumento incluyera a la capital y al resto de los municipios. El consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez de Arellano, ante la pregunta que realizó en el Parlamento andaluz el diputado socialista Daniel Campos sobre las expectativas que tiene el Ejecutivo autonómico, tras presentar el diagnóstico de situación socioeconómica de la provincia. El documento fue remitido a Madrid el 22 de febrero. El objetivo es que atiendan “una serie de hechos diferenciales” que, señala, “justifican una iniciativa de este tipo”, como el envejecimiento y la pérdida de población, el declive industrial o la necesidad de crear infraestructuras y fomentar el emprendimiento.