Francisco saluda a los jiennenses
El Papa mandó mensajes de ánimo y apoyo a la Diócesis de Jaén a través del obispo, Ramón del Hoyo. Y también envió, de manera especial, un saludo para todos los cristianos jiennenses durante la recepción que compartieron en los salones apostólicos del Vaticano.

“Ha sido muy emocionante”, expresó Antonio Garrido, vicario episcopal, pocas horas después del encuentro con el Papa y todavía desde tierras italianas. Fue el culmen de una “semana muy intensa”, la de la visita “ad limina”, que comenzó, de hecho, con una audiencia con Francisco, aunque mucho más multitudinaria y con menos interacción.
La de ayer estuvo marcada por la cercanía, afabilidad y simpatía que destacan todos los que tratan, de manera directa, con el Papa argentino. Se inició a las once y media y se produjo en los palacios apostólicos de las dependencias vaticanas. Aunque, en principio, la audiencia era, únicamente, con los obispos Francisco saludó uno a uno y, luego, posó para la foto con los cuatro acompañantes del obispo de la diócesis jiennense: el deán de la Catedral, Francisco Juan Martínez Rojas; el canciller, Antonio Javier Cañada; el secretario particular, Miguel Lendínez, además del propio Garrido. Tras las presentaciones —llenas de una alegría lógica en los hombres de fe ante el contacto con la máxima representación de Dios en la tierra—, el Papa hizo gala, una vez más, de su carácter bromista y excepcionalmente abierto para un hombre de su cargo en la Iglesia. “Nos ha dicho, ‘Ya pueden irse a tomarse un cafelito, que yo me quedo aquí charlando con los obispos’”, contó Garrido, que destacó la simpatía de Francisco y el ambiente “afable, amistoso, cercano” de la recepción. “El hecho de que sea castellanoparlante, y no necesitar traductor, hace que no se reste frescura al diálogo”, añadió el vicario jiennense, que, como el resto del equipo de Del Hoyo, vivió con emoción y alegría la visita.
En la reunión con los obispos el Papa Francisco habló, durante hora y media —tiempo que demuestra “lo a gusto que se siente en estos actos”— de los seminarios, de la juventud y, sobre todo, de su preocupación por la crisis de la institución familiar. Habló pero, igualmente, escuchó, ya que el encuentro fue un diálogo abierto. “Don Ramón nos contó, luego, que estaba contentísimo y que el Papa nos mandaba mensajes de ánimo y de estímulo, de apoyo para la Diócesis de Jaén”, informó Garrido. “También quiso que transmitiéramos un saludo del Papa para todos los cristianos de Jaén”, aseveró el vicario episcopal, por teléfono, a este periódico. El obispo y su grupo de confianza regresan hoy a España, aunque Del Hoyo se queda en Madrid para participar en la sesión plenaria de la Conferencia Episcopal de donde saldrá el sucesor del cardenal Antonio María Rouco Varela.