Actualizado
sábado, 18 noviembre 2017
15:31
h
URGENTE

La mayor redada antidroga acaba con condenas reducidas

Los “13 de la Triunfal” logran una sustancial rebaja de la pena al admitir los cargos
Ver comentarios
|
14/11/2017
  • preventivos. Generoso R. H., el transportista del grupo, y Herminio G. F., alias “El Mini”, considerado el jefe de la organización.
    preventivos. Generoso R. H., el transportista del grupo, y Herminio G. F., alias “El Mini”, considerado el jefe de la organización.

El mayor golpe asestado al tráfico de drogas en la provincia en la última década se cerró ayer con condenas mínimas. La operación “Triunfal”, desarrollada durante meses por la Guardia Civil y la Policía Nacional, desmanteló una organización que movía cocaína y marihuana a lo grande desde su centro de operaciones en la Estación Linares-Baeza. Tenía ramificaciones por toda la provincia y, además, contaba con la estructura necesaria para blanquear sus beneficios. La investigación se cerró con 33 detenidos. Finalmente, la Fiscalía solo presentó cargos contra trece personas, a los que pidió condenas que sumaban 118 años de cárcel y más de dos millones de euros en multas.

Ayer, los “trece de la Triunfal” cerraron un acuerdo con el Ministerio Público y lograron una sustancial rebaja de las penas: el castigo para todos se quedó en 34 años de prisión por delitos contra la salud pública.

El juicio, celebrado en la Audiencia entre grandes medidas de seguridad, fue muy sencillo. Los acusados desfilaron uno a uno delante del tribunal para admitir los hechos. El primero en levantarse del banquillo y ponerse delante de los magistrados fue Herminio G. F., alias “El Mini”. La Fiscalía decía de él que era “el líder indiscutible” de la banda. Está en prisión preventiva desde que la Guardia Civil lo detuvo el 11 de junio de 2015, en su lujosa casa de la Estación Linares Baeza. “El Mini” se ha llevado la condena más alta de todos los procesados: seis años de cárcel.

El otro implicado que ha estado entre rejas de forma preventiva desde que explotó la operación es Generoso R. H., el “transportista” del grupo. La Guardia Civil “cazó” a este “mulero” cuando daba un porte con más de un kilo de cocaína entre Linares y Jaén. Se comerá cinco años a la sombra.

El podio de las condenas más altas lo completan los tres lugartenientes de “El Mini”. Su cuñado Josué A. U., apodado “El Pechugas”, era uno de ellos. Los otros son Darío S. M., alias “El Gallego”, y J. C. G., encargados de almacenar la mercancía tanto en Linares-Baeza como en locales de Jaén capital. Para ellos, los castigos son de tres años de cárcel.

Los demás procesados son los “tentáculos” que la banda tenía por toda la provincia, incluidos en varios clubes de alterne. De hecho, la investigación comenzó en esos ambientes a finales del año 2014. Fue ese el hilo del que tiraron la Guardia Civil y la Policía Nacional y que permitió descubrir el grupo liderado por Herminio G. B. Los agentes realizaron innumerables e interminables “tronchas” —vigilancias en el argot policial— y escuchas telefónicas. En el sumario constan horas y horas de conversaciones grabadas y en las que se reflejan los negocios turbios de la banda. Usaban una jerga casi indescifrable para dificultar la labor de los investigadores. Raramente, hablaban a las claras. Así, para referirse a la droga usaban expresiones como “sacar al niño”, “caramelos de limón” o “echarle más almejas al arroz porque había salido malo”.

Otra de las peculiaridades del juicio es que la esposa del jefe, Josefa M. M., reconoció que “lavaba” las ganancias de la banda. Aceptó una condena de dos años de cárcel por un delito de blanqueo de capitales. Adquirió muebles y vehículos de considerable valor, que ponía a su nombre para disimular su procedencia. Llegó a ser titular de quince cuentas bancarias, en las que movía miles de euros. Y todo ello sin tener medio de vida conocido.

El juicio duró apenas media hora y quedó visto para sentencia en los términos del acuerdo alcanzado entre las partes.

Solo dos de los acusados están presos

Herminio G. F., el jefe de la banda, y su transportista de confianza, Generoso R. H., son los dos únicos que han estado en prisión preventiva desde que fueron detenidos el 10 de junio de 2015. Llevan 29 meses encarcelados de forma cautelar por estos hechos. Cuando terminó el juicio, regresaron de vuelta al Centro Penitenciario de Jaén, para continuar sus condenas.