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URGENTE

“Linares fue la capital del mundo del ajedrez en los años 90”

FranciscoFernández
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01/04/2018
  • PASIÓN. El actual director técnico del Campeonato de España de Ajedrez, Francisco Fernández Albalate, se muestra orgulloso de haber dedicado parte de su vida a algo que es más que una afición.
    PASIÓN. El actual director técnico del Campeonato de España de Ajedrez, Francisco Fernández Albalate, se muestra orgulloso de haber dedicado parte de su vida a algo que es más que una afición.
Con una dulce añoranza por bandera, el director técnico del Campeonato de España de Ajedrez recuerda como los niños se “peleaban” por hacerse con un autógrafo de sus estrellas internacionales favoritas, que competían en la ciudad

La afición por el mundo del ajedrez no hizo que Francisco Fernández se dedicara plenamente a ello, ya que “poca gente consigue vivir a nivel profesional de este deporte”. “Quizás los mejores competidores de niveles más altos puedan, pero del ajedrez vive muy poca gente”, afirma. Este hecho no apagó una llama que a día de hoy permanece encendida y sin vistas a apagarse, la del amor por el ajedrez. Es docente de profesión, pero su pasión es otra, un deporte al que dedica gran parte de su tiempo y que, como contraprestación, le ha dado unos momentos que, a buen seguro, no se borrarán nunca de su memoria.

—¿Qué le llevó a dedicarse con casi total plenitud al ajedrez?

—Fue tanto por la iniciativa personal como por el empeño de Luis Rentero, un empresario en crecimiento y gran amante del ajedrez. Él creó un torneo modesto en el año 1978, en el que participó algún jugador internacional. En la siguiente edición aumentó el número de participantes y en el año 1981 trajo a Anatoli Karpov, que era campeón del mundo en aquel momento. Por lo que su dedicación fue clave para mí en relación a esto.

—¿Cuando empezó esta pasión?

—Aprendí a jugar al ajedrez cuando era muy pequeño. Además, desde bien joven he participado en torneos y ligas provinciales y autonómicas. En definitiva, en multitud de competiciones de todo tipo. También llevo muchos años sin competir, pero sí que juego al ajedrez desde pequeño.

—¿Por qué se centró en el ajedrez y no en otro tipo de deporte?

—Sinceramente, porque en la ciudad de Linares, en concreto en la década de los 60, a lo único que se podía jugar era al ajedrez, al billar o al tenis de mesa. En “El Lugarillo” estaba la antigua Organización Juvenil Española, en el edificio que, en alguna ocasión, también ha acogido la Casa de la Cultura. Los jóvenes que pasábamos el tiempo en ese local solo podíamos jugar a estas tres cosas y a mí lo que más me gustaba era el ajedrez.

—¿Recuerda sus primeras partidas? ¿Cómo fueron sus inicios?

—Las partidas como tal no las recuerdo, ni siquiera sabría decir cuál fue la primera. Logicamente sí tengo en mente las primeras veces que lo hice en competiciones, ya que me he medido a todos los jugadores de la provincia, así como a otros participantes a nivel autonómico y nacional. Pero la primera partida ni la recuerdo ni la conservo, ya que era una época en la que no existían las nuevas tecnologías, no se guardaban los datos en el ordenador y en los móviles. Entonces, al igual que se hace hoy en día, se escribía en una hoja de papel y solamente te quedaba eso. Sin embargo, ahora las partidas dan la vuelta al mundo apenas unos minutos después de haber finalizado. De hecho, recientemente concluyó el Torneo de Candidatos de Berlín para el Campeonato del Mundo que se celebrará en Londres, en noviembre. Pues las partidas estaban en la red al instante, pero cuando yo empecé a jugar al ajedrez eran tiempos diferentes.

—¿Cuánto tiempo lleva dedicando parte de su vida a esta afición?

—Siempre ha estado muy ligado a mí. Quiero destacar que soy docente y doy clase a alumnos de Bachillerato en un instituto. Lo que quiero decir con esto es que nunca me he dedicado profesionalmente al ajedrez. He estado muchos años participando como jugador aficionado y colaborando codo con codo con Luis Rentero en la organización de torneos y, a partir del año 2000, como miembro del Comité Organizador ocupándome de la Dirección Térnica del torneo, pero siempre desde la afición, ya que del ajedrez vive my poca gente en España hoy en día, solamente la élite nacional puede vivir únicamente de eso, el resto de aficionados lo compaginan con otras actividades, pero nunca me he dedicado profesionalmente al ajedrez. Sí es cierto que en ocasiones he tenido una responsabilidad importante en la organización de la competición en Linares, por ejemplo, aunque eso ha sido todo. Y, como jugador de ajedrez, siempre ha fue a niveles provincial y nacional.

—Durante todo este recorrido se le vendrán a la cabeza algunos hitos importantes, ¿cuál destacaría?

—La participación de Anatoli Karpov en el torneo de Linares, en 1981, marcó la línea ascendente que cogió esta competición hasta que culminó en la década de los 90, convirtiéndose en un torneo de máxima categoría y el más importante del mundo. La élite del ajedrez mundial jugaba en Linares, eso se consiguió en 1981, momento desde el cual se fue progresando y subiendo escalón tras escalón hasta llegar a los años 90, donde se consiguió el más alto nivel, que se mantuvo hasta el 2010, cuando se celebró la última edición del torneo. Otro momento importante ocurrió en 2005, y no fue otro que la retirada de Garri Kaspárov, que eligió Linares para hacerlo. Al término de la última ronda del torneo de aquel año, convocó una rueda de prensa en la que anunció la noticia de su retirada. Precisamente, ese año ganó la competición en Linares. Este hecho fue muy significativo, ya que podría haber elegido cualquier parte del mundo para dar estas declaraciones. Sin embargo, decidió hacerlo en la ciudad porque, en ese momento, Linares era la capital mundial del ajedrez.

—El recorrido a través de este deporte habrá estado plagado de otras actividades ligadas al ajedrez, ¿cómo resume todo lo que se hizo en torno a este deporte?

—En la ciudad no solo se organizó el torneo, sino que se han hecho campeonatos para ciegos. Además, durante diez años se organizó un torneo abierto en el que participaban jugadores de todo el mundo. Hace un par de años, la Organización Española de Ajedrez hizo una serie de cursos de formación que estaban destinados a los docentes para que utilizaran este deporte como herramienta transversal en sus respectivos centros educativos. Lo que quiero decir con esto es que la actividad ajedrecística no se ha reducido al “Ciudad de Linares”, sino que en torno a esta competición ha habido muchas otras actividades como torneos abiertos que congregaban a los mejores jugadores internacionales, campeonatos para ciegos, de España, por edades y un largo etcétera. El Torneo Ciudad de Linares era, en cierto modo, el buque insignia, pero había muchas otras cosas que estaban ligadas estrechamente a esto.

—Habla de Linares como capital mundial del ajedrez en pasado, ¿queda algo de lo que fue entonces?

—La ciudad continúa teniendo un gran nombre y prestigio. Prueba de ello es que, desde el año 2013 hasta la fecha, Linares es la sede de los campeonatos de España en todas sus categorías, tanto primera como segunda división, de honor, masculino, femenino, ajedrez rápido o relámpago. Todo eso es la herencia de la inversión que se hizo en esa época, ahora se están recogiendo los frutos, que son beneficiosos y mantienen a la ciudad en la primera línea tanto a nivel nacional como internacional.

—La ciudad está a la cabeza en lo que se refiere a las competiciones de ajedrez por esa inversión. Pero, ¿es determinante el esfuerzo tanto del anterior director ténico como el suyo para lograr esta situación?

—Evidentemente, esto no se organiza solo. También es cierto que en Linares, en base a la experiencia acumulada de todos estos años, hemos desarrollado una capacidad organizativa que, de alguna manera, garantiza el éxito de la competición, pues llevamos una trayectoria muy larga desde distintas categorías y niveles.

—La figura del anterior director técnico del Campeonato de España de Ajedrez, Luis Rentero, ha sido muy importante para usted, ¿qué subrayaría sobre su relación y su influencia en esta trayectoria tan sumamente ligada al ajedrez?

—Como digo era un empresario que en el año 1978 decidió apostar por su gran pasión, el ajedrez. A partir de ahí consiguió infinidad de logros como que Anatoli Karpov, que ya era campeón del mundo, participara en el torneo de Linares en 1981, lo que le confirió gran prestigio a la competición. Luis fue víctima de un desgraciado accidente, quedó mucho tiempo en coma y tardó en recuperarse. A pesar de esto, no volvió a coger las riendas del campeonato. Fue en ese momento cuando me convertí en director técnico del Campeonato de España de Ajedrez, se podría decir que Luis Rentero es el antes y que yo soy el después de este torneo.

Un docente enamorado del ajedrez

Lleva su profesión, que no es otra que la de profesor de instituto, siempre por delante. Aunque su afición, el ajedrez, no se queda atrás. Francisco Fernández reconoce que ha tenido momentos de responsabilidad en lo referido a la organización de diferentes competiciones y torneos y que, como jugador, solo ha participado en ligas a nivel provincial, autonómico o nacional. En definitiva, un amplio recorrido a través del mundo del ajedrez que es difícil de superar y que ha compaginado a la perfección con su labor docente.