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URGENTE

“La espeleología
me permite pisar sitios que nadie
ha pisado”

Fátima García
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15/04/2018
Con una trayectoria deportiva de primer nivel y más de cien medallas logradas, la espeleóloga villacarrillense rezuma humildad y apunta a la perseverancia como una de las aptitudes que debe tener quien desee dedicarse a la espeleología

A sus veinticinco años es ya un nombre “clásico” dentro del mundo de la espeleología y el deporte. Con una trayectoria en pleno vigor y jalonada de títulos, medallas y récords, la campeona, icono del Grupo de Espeleología de Villacarrillo (GEV), reduce, con humildad, sus logros a una actitud perserverante por encima de sus propias capacidades, pese a ser reconocida por los expertos como una deportista “de técnica impecable, limpieza y elegancia combinadas con una velocidad y una agilidad increíbles”.

—¿Cómo nació su amor al deporte?

—Desde pequeña siempre he sido muy activa, prefería correr que estar viendo la tele. Cualquier cosa en la que hubiera que moverse era razón suficiente para pasar a la acción. Me ha gustado cualquier deporte hasta que llegó la espeleología.

—¿Cuándo descubrió que lo suyo era la espeleología? ¿Había algún antecedente en su familia?

—Fue en 2005, cuando el grupo realizaba actividades en el pueblo para divulgar lo que era la espeleología con tirolinas en la calle, pequeños rocódromos y puentes tibetanos. Me llamó bastante la atención, también estaban mis primos en el grupo en ese momento, llevaban un año practicándolo, por lo que me animó más a interesarme por este deporte-ciencia tan maravilloso.

—¿Qué tiene esta práctica en particular que no tengan otras y qué la llevó a decidirse por ella?

—Con esta práctica descubres un mundo diferente, pues exploras el subsuelo, eres un privilegiado, pues descubres lugares en los que solo has estado tú, donde eres la primera persona que está allí. Liberas adrenalina, emociones y sentimientos que solo pueden describirse practicándola. Es única.

—“Escalando”, ha llegado a convertirse en una de las espeleólogas más destacadas de toda España...

—No es algo que yo haya querido. Mi intención siempre es disfrutar de cada jornada, de cada cueva, entrenamiento, cañón o competición, intentando ser cada día mejor que el día anterior. Poco a poco he ido aprendiendo nuevas técnicas, materiales, cogiendo más experiencia en las diversas disciplinas hasta ser lo que hoy soy. Me considero una más.

—¿Cuáles cree que son sus cualidades, sus habilidades dentro del mundo de la espeleología?

—Soy una persona muy exigente conmigo misma, me gusta superarme día a día. Me considero luchadora y perseverante, pero trato de disfrutar cada día que me pongo el arnés o el casco.

—¿De qué momentos guarda usted los mejores recuerdos de toda su trayectoria deportiva?

—Los mejores momentos que recuerdo son prácticamente casi todas las salidas a cavidades, pues disfruto muchísimo con mis compañeros, al igual que los viajes de cualquier competición o exhibición, donde el grupo en conjunto hemos pasado muy buenos momentos y de los cuales guardamos muchísimos recuerdos. No podría escoger dos o tres, sino cien o doscientos.

—¿Alguno no tan bueno?

—Sí que hay algún que otro momento que te marca, e incluso que te hace sentir miedo; fue hace dos años, cuando un compañero de la escuela de espeleología sufrió un accidente en un entrenamiento, cayendo de ocho metros de altura y con graves lesiones físicas. Por suerte, nuestro compañero se encuentra en perfectas condiciones después de este tiempo, pero, pese a ello, suelo recordarlo a menudo, nunca lo olvido.

—¿Qué se necesita para ser un buen espeleólogo?

—Para ser un buen espeleólogo se necesita atracción, que te guste, que disfrutes haciendo espeleología, entrando en cualquier agujero, que no te importe ensuciarte de barro..., y algo primordial, no tener miedo a las alturas. Si se une todo eso junto con la constancia en la tecnificación, cualquiera puede ser un buen o una buena espeleóloga.

—Para muchos espeleólogos es usted toda una referencia. ¿Tiene conciencia de ello?

—Soy consciente de los más pequeños, no solo de los de mi club, sino también los de otros clubes, que cuando los niños o niñas te ven, se alegran, e incluso quieren que yo misma le sujete la cuerda en una prueba, por ejemplo.

—¿Qué se siente cuando “se llevan” cien medallas al cuello?

—Se siente lo mismo que cuando tienes una o dos, la ilusión no la pierdo nunca, miras atrás y ves todo lo que has vivido y conseguido, sientes satisfacción, las más de cien medallas representan el esfuerzo a lo largo de estos años, la constancia y la superación día a día. Pero esto lo sentía igualmente cuando conquisté mi primera medalla de oro.

—El Grupo de Espeleología de Villacarrillo, al que pertenece, no deja de acumular premios, entre ellos el Jiennense del Año 2017 en Deportes. ¿Cómo ha recibido la noticia de este galardón?

—Es un premio extraordinario. Cuando conseguimos una medalla o el Club se proclama campeón de España o Europa, cuando descubrimos una especie animal nueva o una gran cavidad, no lo hacemos por conseguir un premio, nunca imaginamos eso. Que Diario JAÉN nos premie con este galardón en reconocimiento a esa trayectoria tan significativa nos hace ver que hay gente que nos sigue y que valora nuestro esfuerzo altruista. Todo esto nos anima a seguir adelante en esta línea, porque significa que hacemos bien las cosas.

—¿Cómo valora la labor del GEV?

—La labor del GEV es única y sobresaliente, pues es un club que trabaja muchos campos: la exploración de cavidades, el estudio de la biodiversidad de esas cavidades, además de tener unas de las escuelas de espeleología más importantes de Europa. Y que decir de las publicaciones tanto en papel como digitales, es un club único.

—¿Qué atractivos pueden encontrar los más pequeños en la práctica de la espeleología?

—Los más pequeños son el futuro de este deporte, pueden encontrar lo mismo que un adulto: emoción, diversión, compañerismo, lugares únicos y extraordinarios, trabajo en equipo y un largo etcétera.

—Cuando no practica deporte, ¿a qué otras actividades se dedica?

—Soy maestra de Educación Primaria, y a la vez estoy especializándome en lengua extranjera del francés, por lo que por las mañanas estudio en la Universidad y por las tardes doy clases particulares a los más pequeños.

—¿Qué consejo le daría a alguien que quisiera iniciarse en la práctica de la espeleología?

—Que disfrute, pues este deporte es maravilloso, y si se hace con todo lo reglado, no tiene por qué existir más riesgo que caminar por la calle. El peligro siempre está presente, solo que un fallo humano en este deporte, pues desencadena consecuencias más graves.

—El paraíso interior que es Jaén, ¿lo es también en su subsuelo?

—El subsuelo de Jaén es impresionante, la cantidad de cavidades que hay exploradas, y las que quedan aún por explorar y que todavía no se han localizado, Jaén es bella por fuera, con las Sierras de Cazorla, Segura y Las Villas, pero lo es más aun por dentro.

—Es usted coautora de numerosos trabajos espeleológicos y científicos. ¿Prefiere el trabajo de campo, o le gusta más plasmar por escrito sus experiencias?

—Sin dudarlo, prefiero el trabajo de campo, cualquier salida es siempre mejor que estar redactando.

—¿Qué meta le queda por cumplir a Fátima García Román?

—Creo que las metas son el día a día de cada persona y que van surgiendo conforme pasa el tiempo. No hay algo que diga “este es mi objetivo”, no, no lo tengo. Está claro que me gustaría visitar cuevas y simas famosas a nivel mundial, pero no es una obsesión. Este año si tenemos un objetivo a corto plazo y es el Campeonato Internacional de Técnicas Verticales y Travesía en Cueva, en Polonia, donde nos gustaría a mí y a mi Club hacer un buen papel.

Un palmarés deportivo “de vértigo”

Posee el mayor número de medallas de oro en su modalidad y el honor de haber fulminado el más elevado número de récords de España. Campeona de España —y de Andalucía— de velocidad, resistencia, circuito, descenso de cañones y barrancos, además de travesía en cueva en el ámbito regional, es también campeona de Europa de y nacional de TPV. A lo largo de su trayectoria ha codescubierto más de treinta nuevas especies en el medio subterráneo y firma notables obras como coautora.