Actualizado
sábado, 23 febrero 2019
13:23
h
URGENTE

“Jaén no tiene playa, pero sí un cielo de escándalo”

Francisco Espartero
Ver comentarios
|
27/01/2019
Al frente de ECS engineering&astrophysics, el empresario, ingeniero industrial y doctor en Astrofísica capitanea el aterrizaje de su firma alcalaína en la Agencia Espacial Europea, con la que trabaja a nivel mundial

Francisco Ángel Espartero Briceño es un cordobés de la aldea baenera de Albendín. Llegó a Alcalá en 2005 para llevar el mantenimiento de las principales firmas del municipio y, poco después, decidió crear su propia empresa, ECS engineering & astrophysics, que acaba de reafirmar su colaboración con la Agencia Espacial Europea para desarrollar proyectos de ámbito mundial. A día de hoy, Espartero es uno de los más apasionados embajadores del cielo jiennense fuera de España.

—¿Fue usted el típico niño que quería ser astronauta?

—Me crie en un pueblo de mil quinientos habitantes y, con doce años, mi padre me compró unos prismáticos. Me dio por mirar una estrellita que se movía, lo apunté en unos cuadernos y, cuando empecé a estudiar en el instituto, me di cuenta de que había datado el movimiento retrógrado de Júpiter, con esa edad y sin tener ni idea. Ahí empezó esta afición que, con el tiempo, se ha convertido en algo muy bonito e interesante.

—En cuanto llegó a Alcalá entabló contacto con aficionados a la astronomía, y terminó convertido en presidente de la Sociedad Einstein.

—Yo llegué cuando la asociacion estaba prácticamente muerta, y tuve la suerte de encontrar gente que había formado parte, anteriormente, de ella. Volvimos a reunirnos y hemos tenido unos años muy buenos. La asociación sigue en activo, pero ahora está parada, a consecuencia del cierre del observatorio de La Pedriza. En Alcalá, siempre ha habido mucha afición por la astronomía. Hay gente muy válida. Incluso gente joven que ha pasado por la sociedad, después ha tirado por ingenierías espaciales, astrofísicas... La asociación, modestamente, ha contribuido a motivar para hacer carreras científicas.

—¿Qué tiene el cielo de la Sierra Sur que no tengan otros?

—Estos días he estado en “Fitur”, y parece mentira. Tenemos la segunda Reserva Starlight de España, tras del Pirineo, donde mi empresa hizo, precisamente, un observatorio de la Generalitat, que ha generado muchos puestos de trabajo en un pueblo de pocos habitantes. La pena que tenemos en Jaén es que no se ve como algo rentable la Reserva Starlight, y eso que está avalada por la Unesco, un respaldo que ni siquiera la Catedral. Jaén no tiene playa, pero tiene un cielo de escándalo, y gratis. Es una pena que los políticos miren para otro lado y no apuesten por este recurso, ahora que la gente gasta mucho dinero para ver cielo y estrellas, hacer actividades con telescopios y para los niños. Es uno de esos tantos trenes que pasan por la puerta y no se cogen. Con las infraestructuras que tenemos, bastaría para rentabilizarlo; tenemos un observatorio en La Pedriza de primera calidad, un cosmolarium en Hornos de Segura; la asociación Quark de Úbeda tiene infraestructuras de divulgación en el Hospital de Santiago, y hay un montón de astrónomos aficionados con experiencia y conocimiento que pueden ser monitores, se desaprovecha ese recurso humano y medioambiental. La verdad es que me siento muy orgulloso, cuando salgo fuera, de que Jaén no se conozca Jaén solamente por el campo, con todos los respetos al campo. Los andaluces tenemos capacidad y potencial para hacer cosas interesantes al nivel que queramos. Solo hace falta que los políticos también se den cuenta y apuesten no siempre por lo mismo.

—Tras sus primeras colaboraciones con la Agencia Espacial Europea (ESA), esta institución ha decidido contar de manera continuada con su empresa, ECS engineering & astrophysics.

—La ESA es como la NASA, ya está al mismo nivel. Esta gente no se casa con nadie, esto nos genera orgullo y también responsabilidad, porque su nivel de exigencia es muy alto. Sacan proyectos y buscan empresas que participen en ellos, y ahí es donde entramos nosotros, que somos una de las pocas empresas de España que se dedica a la creación e instalación de observatorios astronómicos. Estamos contentos, porque ya nos llamaron el año pasado, tuvimos unos primeros contactos y les explicamos nuestro trabajo.

—¿Qué proyectos tienen en cartera con la ESA a partir de ahora?

—Empezaremos desarrollando un prototipo de observatorio, pero no podemos adelantar más detalles. Trabajar con la ESA implica una serie de requisitos, entre ellos también de confidencialidad.

—¿Qué supone para su firma empresarial trabajar a estos níveles?

—Ya hemos hecho más de veinte observatorios en España, algunos de ellos para instituciones de tanto prestigio como el Instituto Andaluz de Astrofísica, en Granada, que está muy bien posicionado en el ámbito científico en todo el mundo; hemos trabajado en Chequia, en Portugal... Pero trabajar con un consorcio de este tipo supone para nosotros, en primer lugar, un esfuerzo por nuestra parte en ofrecer una calidad altísima, y luego nos va a abrir unas puertas muy interesantes. Este consorcio engloba a muchísimos países de todo el mundo, no solo de Europa, y nosotros vamos a estar ahí, bien posicionados. Que una empresa ubicada en Alcalá la Real, en Jaén, en Andalucía, alcance este nivel, no es lo más habitual.

—¿Exactamente, qué hace ECS engineering & astrophysics?

—Aportamos elementos de tecnología de muy alto nivel. Nos dedicamos a fabricar y poner en funcionamiento observatorios robóticos; cuando dejamos un observatorio en funcionamiento, por ejemplo en alta montaña, el usuario, a través de su ordenador, puede manejarlo desde su casa en Australia, en Alemania... desde cualquier parte del mundo, siempre y cuando disponga de las instalaciones mínimas de internet. Es un proyecto muy interesante, y este año también queremos colaborar con la ESA en desarrollar prototipos de observatorios “low cost”, para facilitar que los países en vía de desarrollo puedan intentar que la ciencia y la investigación les lleguen también, aunque se trate de zonas menos favorecidas.

—¿Qué beneficios traería la puesta en marcha de esos proyectos en países en vías de desarrollo?

—La astronomía y la astrofísica engloban también distintas ramas de la ingeniería, programación de software, química... Son muchas ramas de la ciencia y la tecnología las que un proyecto de astrofísica, por pequeño que sea, puede necesitar, y motivar a niños, a estudiantes que tienen pocos recursos. Eso, entendemos que les facilitaría mucho no solamente tener la ciencia un poco más a mano, sino también poder avanzar en sus estudios. Es un objetivo que nos marcamos muy ilusionante, y desde el punto de vista personal es una satisfacción poder compartir el conocimiento y esta tecnología con gente que sabes que realmente lo necesita y que no tiene recursos para acceder a ella.

—¿Le motiva esa posibilidad?

—Yo he sido astrónomo “amateur” toda mi vida, y esa condición se basa en eso, en compartir el conocimiento, sobre todo con aquellos que tienen menos recursos. Llevar la ciencia y compartir los conocimientos creo que es una de las cosas que nos motivan a quienes estamos en esto, si no a todos, sí a la mayoría.

—¿Se ha puesto metas, empresarialmente, a corto plazo?

—Nuestro objetivo está en generar nuevos productos para poder exportar, hacer una buena línea de comercialización. Intentamos abrir nuevos mercados, porque hay poca gente que se dedique a lo que nosotros hacemos, y parece ser que lo que estamos haciendo, con toda modestia, lo hacemos bien. Ojalá podamos, dentro de poco también, ampliar la plantilla. Sería fantástico.

—Uno de sus proyectos estrella está, precisamente, en la provincia jiennense, el observatorio valdepeñero del monte de las Ánimas.

—Sí, y es una satisfacción que lo impulse una empresa privada irlandesa, que no sea público. Se trata de una firma que ha hecho una gran inversión en un proyecto muy bonito, del que estamos muy contentos. La idea es aprovechar el cielo de Jaén y otras inversiones muy importantes para Valdepeñas, que se beneficiará con la llegada de un turismo de calidad nuevo, diferente al de otros lugares. Esto, la administración pública debe verlo como una oportunidad, sea del color que sea.

Curriculum vitae “de vértigo”

Además de doctor en Astrofísica por la Complutense, es doctorando en Ingeniería Civil por la Universidad de Granada, graduado en Ingeniería Mecánica por la de Ávila, perito industrial por la de Córdoba, máster en Dirección y Gestión de Empresas, en Astronomía y Astrofísica y en Física y Matemáticas. Cuenta con la Certificación Proyect Manager International y es técnico superior en Prevención de Riesgos Laborales, especializado en Seguridad, entre la multitud de méritos que acumula en su currículo.