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URGENTE

Un triunfador entre fogones

El ubetense Pedro José Miguel Casas lleva cinco años en Londres, donde trabaja como jefe de cocina de un restaurante argentino y se siente a gusto en un país al que se ha adaptado bien y que, por ahora, no prevé abandonar. Se siente muy a gusto y prepara, en breve, una escapada hasta Colombia, un país que le gustó después de una visita de meses atrás durante sus vacaciones
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10/09/2017

Antaño eran frecuentes en España las historias de empleados que entraban de botones y después de subir peldaños acababan como altos responsables de un banco. Algo de eso le ha ocurrido en Londres a Pedro José Miguel Cámara. Llegó hace justo cinco años desde Úbeda, ciudad de la que, confiesa, no había salido en la vida.

Tenía todos los elementos en contra y, para colmo, nevó. “No sabía ni una palabra de inglés. Llevaba tiempo sin trabajo y decidí buscar otras opciones fuera del país y, nada, con lo que ahorré de los últimos jornales que eché en el campo en 2012 me fui a vivir con un amigo de mi primo”, detalla. Después de llevar dos semanas allí con él, encontró ocupación en un restaurante turco, aunque en el escalafón más bajo de la hostelería, pues su cometido era fregar los platos. Sin embargo, no desfalleció y en poco tiempo le llegó una oferta más que interesante. Unos argentinos lo llamaron para trabajar en cocina. Él aprovechó con entusiasmo esta oportunidad y con tesón y muchas ganas de superarse se ha labrado una solida trayectoria gastronómica. De hecho, en la actualidad es el jefe de cocina en el establecimiento en cuestión. “Y encima hablando inglés”, presume.

De los comienzos en la capital británica, aunque hay anécdotas que no puede contar, evoca una muy graciosa. “Una vez estábamos en la casa de un amigo y en el grupo había uno que era vasco. A mitad de la noche a uno de ellos no lo conocía nadie y hablaba en un idioma que no entendíamos. Pensamos que era amigo del vasco y luego resulta que él tampoco lo conocía y que lo que hablaba tampoco era vasco. Estuvo toda la noche en la cama con nosotros y al final nadie sabía quién era”, subraya el ubetense, que valora los buenos momentos de camaradería disfrutados en Gran Bretaña. Valora la libertad de la que disfruta y la posibilidad de conocer mundo que le brinda la experiencia en la isla, máxime en una ciudad tan cosmopolita como Londres, en la que es fácil encontrar a personas de múltiples lugares.

A sus 32 años, se siente a gusto en Reino Unido y, además, ha descubierto la vocación de su vida, la gastronomía, que en caso de la sudamericana le permite acceder a una gran variedad de platos que va más allá de los típicos asados de vaca por lo que es conocida la cocina del Cono Sur. Pedro José Miguel es lo que en la provincia de Jaén suele denominarse “un buscavidas”, ya que se considera un currante nata que no le ha hecho asco a los trabajos que se le han presentado. En Úbeda obtuvo el Graduado Escolar. Después intentó obtener el Bachillerato por la Universidad Nacional de Educación a Distancia —muy presente en la ciudad Patrimonio de la Humanidad—, aunque no lo terminó. En su municipio de origen ha hecho “de casi todo”, pero en la última etapa de su permanencia se dedicaba solo al campo.

Cuando reflexiona acerca de lo que echa de menos de España, Andalucía, Jaén y Úbeda, lo primero que se le viene a la cabeza es el clima, pues, aunque no llueve tanto como dice el tópico, el tiempo suele ser muy húmedo. También se le vienen a cabeza los ochíos y los bares. “Y recoger espárragos”, manifiesta el emigrante con ironía.

Por lo que respecta a sus planes de futuro, por ahora, la idea es continuar en Londres y pasarlo bien con todas las posibilidades que le ofrecen este lugar combinado con la estabilidad laboral y económica. No tiene la intención, ni mucho menos, de volver a España. Así, pese a que muchas veces se plantea la posibilidad de crear su propio negocio. “Me gustaría abrir algún restaurante en algún sitio y en algún momento, pero en el extranjero”, concluye.

sin miedo al “brexit”

La victoria en un referendo de la opción de que Gran Bretaña salga de la Unión Europea, conocida habitualmente como “Brexit”, se produjo cuando Pedro José Miguel Casas llevaba ya unos años en el país. Admite que al principio estaba un poco preocupado, aunque con el paso del tiempo se siente mucho más tranquilo. “Parece que el que lleve cinco años no va a tener problema”, apunta. Pese a ello sigue con interés los acontecimiento y las negociaciones para concretar los acuerdos de desconexión, sobre todo en lo referente a los derechos de los europeos que residen en el Reino Unido y de los británicos que habitan en países comunitarios. Las consecuencias económicas de la separación definitiva de las dos partes son motivo de preocupación en todo el continente. Sin embargo, el ubetense confía en que, finalmente, las consecuencias no sean muy negativas.

barbarie terrorista

En los últimos años, el hostelero ha tenido que sentir las consecuencias de la barbarie terrorista a los dos lados del Canal de la Mancha. En Reino Unido vivió con indignación los ataques de Manchester y Londres y también los de París, Niza o Barcelona. En el caso de las matanzas de la capital británica, Pedro José Miguel Casas subraya que lo cogió trabajando. La sensación al ver los zarpazos del terrorismo islámico en la misma ciudad donde reside le causaron temor. Sin embargo, destaca que lo importante es sobreponerse y hacer la vida normal para que los malos no se salgan con la suya y consigan infundir pánico a la gente de bien. Entre los aspectos positivos después de la proliferación de acciones terroristas, valora la solidaridad entre la gente, que sirve de apoyo mutuo y de respaldo a los que peor lo han pasado.

prendado de colombia, de sus gentes y también de su rica y variada gastronomía
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Los últimos años en Reino Unido también han permito que Pedro José Miguel Casas haya conocido mundo, más allá de Reino Unido. De esta manera, aprovecha sus vacaciones para viajar. Ha estado en lugares como Sicilia, una isla italiana que le causó buena impresión. Sin embargo, el lugar que realmente le ha llegado al corazón es Colombia. Estuvo en el país sudamericano el pasado mes de mayo. Allí hizo muy buenas amistades y se quedó prendado de todo, tanto de la gente como del paisaje y, cómo no, la gastronomía. Tal es la huella que le ha dejado que en dos semanas se prepara para desplazarse hasta este territorio tropical. Ni siquiera le importan todas las vacunas necesarias para adentrarse en la zona más selvática. La ilusión llega hasta tal punto que fantasea con “abrir algo en Bogotá”. Sin embargo, acto seguido agrega: “Pero no es nada seguro”. En este segundo desplazamiento su intención es conocer más a fondo la extensa nación, cuya superficie es más del doble que la española, con presencia de áreas llanas y montañosas.

multiculturalidad
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Una de las cuestiones que más le agradan al ubetense es la variedad de culturas que pueden encontrarse en una misma ciudad. Londres atrae a gentes de todos los continentes, una cuestión facilitada por el pasado imperial del Reino Unido y por la presencia del inglés como herramienta que permite romper las barreras lingüísticas.

mucha diversión
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A Pedro José Miguel le encanta salir de marcha. Disfruta tanto en fiestas en domicilios como en visitas a locales hosteleros. La capital británica ofrece muchas opciones donde elegir a los amantes de la diversión. De esta manera resulta fácil pasarlo bien en buena compañía y de esta manera complementar el trabajo diario.

lugar monumental
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Por encima de los tópicos, Londres brinda al visitante múltiples atractivos. Se trata de una urbe muy monumental y con mucha historia. Sus alrededor de nueve millones de habitantes, sin contar los residentes en el área metropolitana, convierten a la ciudad del Támesis en una de las mayores aglomeraciones de Europa.

mucha camaradería
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Si hay algo que satisface al jiennense es el buen ambiente que existe con los compañeros de trabajo que, al final, acaban por convertirse en amigos con los que compartir vivencias y buenos momentos. Esta circunstancia hace que su día a día sea agradable. Por ese motivo, no se plantear, por ahora, un cambio de aires.