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domingo, 19 agosto 2018
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URGENTE

Una “pastira” en Londres

Aunque es una enamorada de Jaén, la periodista Noelia Abolafia Rodríguez aprovecha al máximo las oportunidades culturales y de ocio que le ofrece la capital británica, donde encontró un trabajo que la colma y, también, el amor

Tu sueño y tu recuerdo, ¿quién lo olvida, / tierra nativa, más mía cuanto más lejana?”, se preguntaba el más “lord” de los poetas de la Generación del 27, Luis Cernuda, desde Inglaterra, adonde lo condujo un exilio que le impidió que sus ojos volvieran a ver el sur, como él mismo profetizó en unos versos.

Que la nostalgia, el recuerdo constante de la patria chica sea también asunto poético avala la nobleza de este sentimiento, no privativo de los literatos. Sin embargo, algo —o mucho— tiene que ver la remembranza del terruño con quienes trabajan con la palabra, molde expresivo, también, para “plumillas”. Noelia Abolafia Rodríguez es una periodista jiennense que en 1997, con una Licenciatura en Periodismo por la Universidad de Navarra y un máster —de los de verdad, de la Keele University— bajo el brazo, dejó atrás su Jaén del alma y recaló en el brumoso Londres camino de un futuro que, a día de hoy, le sonríe laboralmente.

“Mi plan era irme a Bruselas o trabajar en Madrid en algún periódico”, asegura mientras recuerda cuánto la “ayudó” a decidirse “la falta de oportunidades” que, en aquel momento, vivía España: “Me ofrecieron trabajo en el departamento de noticias internacionales de una gran cadena, y me lancé”, afirma Abolafia. No fue una decisión fácil —como todo lo trascendental—, pero el tiempo le ha dado la razón y, pese a su querencia por Jaén (echa de menos, mucho, el tapeo —“la comida rápida está a la orden del día—, salir con sus amigos de aquí, el sol —en Londres llueve casi a diario—, el flamenco y las comodidades de la capital de la provincia, que define como su “ciudad favorita”), ha crecido profesionalmente en suelo británico.

Una gran petrolera internacional le abrió sus puertas hace tres años y allí sigue, en su departamento de Comunicación, que le permite quemar kilómetros y estar lo mismo en Estados Unidos que en Oriente Medio o Europa, aunque no de turismo, precisamente: “Me encanta, pero no tengo mucho tiempo para visitar los sitios de interés cuando termino las reuniones de trabajo”, manifiesta. Sin embargo, su empleo le permite conocer a “gente muy interesante: políticos, economistas, escritores y personas muy conocidas”, además de centrarse en asuntos medioambientales, de los que se confiesa “apasionada”.

cotidianidad. Noelia Abolafia vive en Richmond, una zona “tranquila y apacible”, a veinte minutos de su puesto de trabajo. Al hilo de esta proximidad, la periodista celebra “el lujo” que supone residir en Jaén: “No sabemos la suerte que tenemos de tener todo tan cerca; andas unos minutos y estás en el parque, y cinco más tarde ya estás en la Carrera”. Es la voz de la experiencia de quien asegura que, en Londres, hay que comer en media hora. Eso sí, valora que a las cinco y media de la tarde, aproximadamente, la jornada laboral británica se da por concluida, y “no a las ocho, como en España”.

Puesta a echar piropos a su tierra de adopción, la posibilidad de visitar, los fines de semana, sus grandes museos, sentarse a la orilla del Támesis o acercarse a Westminster o a Buckingham como quien va a por pan suaviza la nostalgia. Eso sí, deja claro que “las calles de Jaén, su Catedral, el Paseo de la Estación y la cocina jiennense” no hay quien los iguale: “Cuando traigo a amigos a la ciudad, les fascinan nuestras costumbres, paisajes y pueblos, la sierra y nuestros castillos”, concluye. Toda una embajadora del Santo Reino que, a los pies del Big Ben, cuenta las horas para regresar: “En mis planes figura volver a España, siempre volveré a Jaén, donde está mi casa esperándome”.

ordenados y astutos

De la forma de ser y de comportarse de los británicos, Noelia Abolafia Rodríguez destaca el “orden y la manera en la que los ingleses cuidan sus ciudades y su historia”. Dice que los jardines de Reino Unido están que da gusto verlos, de tanto y tan bien como los conservan, y que, según la estación del año, se les cambian las flores. También apunta a su espíritu de promoción: “Saben muy bien cómo explotar sus monumentos y el legado histórico que tienen; por poco que sea, le saben sacar mucho provecho”, asegura, y añade que, en esto, España podría seguir los pasos de Inglaterra. Eso sí, resalta la carencia de recursos naturales que sufren los ingleses, que, sin embargo, no ha impedido que ocupen una posición internacional de privilegio: “Son muy astutos y lograron ser el centro financiero de Europa; hasta hace poco tenían una industria ingeniera muy fuerte”.

fríos y distantes

La otra cara de la moneda está en el carácter, que, en palabras de Abolafia, “puede ser muy introvertido”. “Son simpáticos y muy educados, pero no se dan como los españoles y pueden llegar a ser un poco fríos y distantes”, asegura. Le llama la atención, también, lo “estrictos y cuadriculados” que, a veces, se muestran: “Aquí puedes ir a la cárcel por tirar un chicle al suelo, y es toda una herejía saltarte una cola”, manifiesta. En cuanto a la cultura laboral, tiene claro que los ingleses “viven para trabajar”: En España, sin embargo, “trabajamos para vivir”, apostilla. Aunque las comparaciones son odiosas, en lo que se refiere a la comida Noelia Abolafia no lo duda y, aunque es conocedora de la cultura gastronómica del país en el que vive actualmente, afirma que “deja mucho que desear”.

Emmanouil Vrentzos, un marido griego al que le encanta comer en el castillo de jaén
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Noelia Abolafia Rodríguez contrajo matrimonio, en Londres, con un joven griego, Emmanuouil Vrentzos, cuya labor profesional gira en torno a la banca, en la capital londinense. Vrentzos es natural de la mítica isla griega de Creta: “Cuando podemos, nos escapamos. Creta es uno de mis lugares favoritos. La gente es maravillosa y el lugar es paradisiaco”, asegura Abolafia acerca de la tierra natal de su esposo. Su historia de amor tuvo como escenario la ciudad del Támesis y, al igual que hace con el resto de personas en Reino Unido, en cuanto pudo comenzó a “venderle” las bondades de Jaén. Asegura Abolafia que a su marido le fascina la Catedral jiennense, entre otros monumentos de la ciudad, y añade: “Siempre que viene vamos al Castillo, a hacer una comida familiar, porque le parece que representa muy bien la historia de Jaén”. SEgún la protagonista de estas páginas, cuando Vrentzos regresa a Inglaterra no para de elogiar a Jaén, a su gente, el tapeo y cuánto le gusta esta ciudad”, concluye, satisfecha, la periodista.

“marinera en creta”
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Uno de los puertos más antiguos de Europa, la marina cretense, le pone fondo a esta fotografía en la que Noelia Abolafia Rodríguez posa en la tierra de su marido. La periodista jiennense, apasionada de los viajes, reconoce que Grecia es, junto con Jaén, uno de sus lugares favoritos del planeta, y que le encanta visitarla.

rodeada de historia
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Las ruinas que salpican el mapa italiano son el testimonio físico de la gran historia de este país. Abolafia, que valora profundamente el cuidado que los británicos ponen en la preservación y difusión de su legado histórico, disfruta muchísimo cada vez que tiene la oportunidad de pisar Roma, como en esta imagen, delante del imponente Coliseo.

de negocios en turquía
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El trabajo que desempeña Noelia Abolafia en Londres, en la empresa petrolera internacional en la que tiene su puesto, incluye viajes que, en muchos casos, y pese a que no le dejan mucho tiempo para conocer el punto de destino, le procura fotografías como esta, ante una maravillosa basílica, típica del arte ortodoxo, que abundan allí.

en el corcovado
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El impresionante Cristo con los brazos abiertos del brasileño monte Corcovado preside el paisaje de esta bonita fotografía, con la que Noelia Abolafia enriquece un álbum de viajes realmente espectacular. Muchos son los países que ha visitado por placer, negocios o filiación familiar, y de todos guarda un gran recuerdo.