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martes, 23 enero 2018
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URGENTE

En busca de unas “vacaciones en paz” para niños saharauis

Campaña de venta de bolígrafos solidarios de “Amigos del Sáhara Libre”
  • SOLIDARIO. Francisco Gutiérrez, presidente de “Amigos del Sáhara Libre”, junto a Manuel Sansón y Raúl Gutiérrez.
    SOLIDARIO. Francisco Gutiérrez, presidente de “Amigos del Sáhara Libre”, junto a Manuel Sansón y Raúl Gutiérrez.

La Asociación “Amigos del Sáhara Libre” emprende una campaña de venta de bolígrafos solidarios. La iniciativa responde a la necesidad de financiación de uno de sus proyectos, “Vacaciones en paz”, a través del que, aproximadamente medio centenar de menores, viajan a la provincia para pasar la época estival con una familia de acogida. “Todos los años traemos a una cantidad de niños que, normalmente, oscila entre los 50 o 60, depende de la cantidad de familias de la provincia que estén dispuestas a recibirlos”, afirma María Jesús Bailén, miembro de “Amigos del Sáhara Libre”.

Hay tres agentes que financian “Vacaciones en Paz”, entre ellos, la propia asociación. “Es la primera vez que emprendemos una iniciativa como esta”, detalla Bailén sobre una campaña con la que se pretende recaudar dinero para sumarlo a las inversiones que reciben de algunos ayuntamientos de la provincia, así como de la Diputación de Jaén, que también colabora con esta iniciativa. De esta manera, una parte del dinero proviene de las administraciones públicas, y otra, de la propia asociación.

“Las familias suelen aportar, también, su grano de arena”, subraya una socia consciente de que el montante final supone un gran esfuerzo económico para los que acogen a los pequeños, ya que el “precio del billete de avión oscila los 600 euros”. “Una vez aquí, las familias deben hacerse cargo de la manutención del niño, al que también tienen que comprarle ropa y calzado porque, desde el desierto del Sáhara, vienen sin nada”, comenta Bailén.

Con respecto a las condiciones de los menores que acuden a la provincia durante dos meses de verano, desde finales de junio hasta agosto o principios de septiembre, la socia afirma que “mejoran mucho”, pues “en el desierto del Sáhara soportan temperaturas que llegan hasta los 50 grados”. “Las familias suelen llevarlos a la playa. Además, visitan al médico para que les haga un chequeo, así como las revisiones pertinentes, e incluso, en algunas ocasiones, se trata a los niños que vienen enfermos”, asegura Bailén, que reconoce que hubo episodios en los que varios de ellos fueron intervenidos quirúrgicamente en España debido a sus condiciones de salud.

En definitiva, los bolígrafos que se venden, a un euro, en la calle Turina, concretamente en el colegio Santa Teresa Doctora —donde la asociación provincial “Amigos del Sáhara Libre” tiene su sede social— ayudan a diferentes familias a proporcionarle un verano diferente a los niños saharauis. Además, tal y como afirma María Jesús Bailén, los pequeños siguen “en contacto” con aquellos que los han acogido y “la familia envía cosas al Sáhara para ellos”. En esta misma línea, la socia asegura que aquellos que se animan a acoger a niños durante el verano viven una experiencia que los hace repetir en el futuro. “Normalmente, aquella familia que acogió un niño durante el verano, vuelve a repetir al año siguiente con el mismo”, comenta emocionada Bailén sobre una iniciativa que ofrece mejores condiciones a medio centenar de pequeños saharauis.