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viernes, 15 diciembre 2017
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URGENTE

Los pantanos están a menos del 25%, a pesar de las lluvias

Las precipitaciones de la pasada semana son insuficientes para subir el nivel
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  • ESCASEZ. Colas del pantano del Quiebrajano, que abastece a la capital jiennense.
    ESCASEZ. Colas del pantano del Quiebrajano, que abastece a la capital jiennense.

Como si no hubiera llovido, y no es una exageración, así están los pantanos de la provincia jiennense, a pesar de la lluviosa jornada del pasado 29 de noviembre. Y es que, para recordar otro día de abundantes precipitaciones, hay que remontarse al 18 de octubre y, en ambos casos, apenas descargó agua durante 24 horas. Con esta situación, las reservas hídricas jiennenses merman a toda velocidad y, de hecho, ayer, había menos agua que hace una semana de media en los embalses provinciales. El promedio es de unas reservas al 24,59%, cuando la semana pasada era del 24,65%. Tanto para los amantes de las estadísticas, como para los que hagan menos caso de los datos, la comparación con cómo estaban los pantanos hace un año da que pensar. Estaban al 46,03%, según los informes del Sistema Automático de Información Hidrológica, de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG). En 2015, al 56,78% y, una década atrás, en 2013, a casi el 76%. Los embalses están casi a la mitad de como se encontraban hace una década en la provincia.

El año hidrológico 2016/2017, que concluyó el 1 de octubre resultó más seco de lo normal, con una precipitación media registrada de 499 milímetros, un 14% inferior a la precipitación media anual de los últimos 25 años que se sitúa en 583. La CHG destaca en su informe que este fue el cuarto año consecutivo en el que las precipitaciones han estado por debajo de la media histórica. En lo que respecta a la distribución mensual de las precipitaciones, los meses de diciembre, enero, mayo, junio y septiembre fueron muy secos, y noviembre muy lluvioso. El resto de meses estuvo dentro de la normalidad estadística. Respecto a la distribución geográfica, los mayores valores de precipitación correspondieron a la zona occidental de la demarcación hidrográfica, en particular al norte de la provincia de Sevilla. En contraposición, en la zona oriental de la demarcación hidrográfica, exceptuando la zona de Sierra de Alta Coloma al sur de la provincia de Jaén, los registros pluviométricos fueron bastante escasos a lo largo del presente año. Por provincias, la pluviometría registrada en los embalses de Sevilla fue algo superior a la media de los veinticinco años anteriores, mientras que la mayor desviación respecto a su media histórica correspondió a los embalses de la provincia de Jaén, con un 27%. En lo que va de año hidrológico, las precipitaciones acumuladas en Jaén fueron, según los datos de la Agencia Estatal de Meteorología, de 112,4 litros por metro cuadrado y hay que tener en cuenta que solo hay que contabilizar dos jornadas lluviosas, la de San Lucas y el pasado 29 de noviembre.

El escenario que se plantea, si no se generalizan las precipitaciones, es similar al que se vivió entre 1990 y 1995. Durante estos años fueron especialmente severas las restricciones en el suministro que padecieron las ciudades de Jaén, Granada, Sevilla, Málaga, Toledo, Ciudad Real y Puertollano, y las zonas de la Bahía de Cádiz y la Costa del Sol, con restricciones de hasta el 30% en algunos casos y cortes de agua de 9 y 10 horas diarias. La Confederación Hidrográfica del Guadalquivir se vio obligada a adoptar una serie de medidas que incluyeron la prohibición de riegos desde 1993 a 1995. Ello obligó a la búsqueda de aguas subterráneas en las provincias jiennenses y malagueña.

La situación en Andalucía es, actualmente, de prealerta por sequía, en una escenario general de escasez de agua en España. La Junta ya avisó de la necesidad de poner en marcha medidas de control, aunque, por el momento, no se han planteado limitaciones en el abastecimiento hídrico.