Actualizado
sábado, 16 diciembre 2017
22:11
h
URGENTE

“Yo me limito a supervisar y a opinar”

Eduardo Criado
|
07/12/2017
  • TESORERO. Eduardo Criado, en su despacho de la Cámara de Comercio.
    TESORERO. Eduardo Criado, en su despacho de la Cámara de Comercio.
El actual presidente de la Cámara de Comercio de Andújar tiene un extenso currículum a sus espaldas. Fue alcalde y presidente del equipo de fútbol municipal, además de presidente de Cáritas, tanto aquí como en la provincia de Jaén. A sus más de 80 años, le han otorgado también el título de tesorero de la Cámara de Comercio de España

—¿Cómo fue para usted la obtención del título de tesorero de la Cámara de Comercio de España?

—Para mí es una satisfacción que me hayan nombrado tesorero de las Cámaras de España. Las Cámaras de España, como su nombre indica, coordinan las 85 cámaras nacionales, más las mismas que están en el extranjero. Aunque yo llevo muchos años de tesorero en el Consejo Superior de Cámaras, no era en las de España, pues esta nació hace muy poco para sustituir al consejo superior. Puedo decir que estoy muy contento y satisfecho de que me hayan dado este cargo.

—¿Cuál fue el proceso para que le otorgaran este importante cargo a usted?

—Yo estaba de tesorero adjunto a ese cargo. El tesorero titular era el director del grupo Barceló, que dimitió. Al dimitir su puesto quedó vacante y el presidente, junto a su comité ejecutivo, en el pleno que hubo el otro día, me aceptaron a mí para tomar este puesto. El presidente me presentó al comité ejecutivo y a las Cámaras para que yo fuera el tesorero. Y dijeron que sí todos.

—Ahora que ocupa este importante cargo, ¿en qué consistirán sus nuevas tareas?

—Me supondrá que tendré que ir con más frecuencia a Madrid y que tendré más trabajo. Pero la verdad es que allí hay un magnífico equipo, con ocho o diez personas que llevan la parte económica y, el 95% del trabajo, lógicamente, lo llevan ellos. Yo me limito, más que nada, a supervisar y a opinar sobre cosas. Pero el trabajo diario, que allí hay mucho lo hace el equipo que se encuentra allí de forma más continuada que yo.

—¿Qué cambios ha observado usted a lo largo de sus años en la Cámara de Comercio?

—Estas cámaras de comercio actuales no tienen nada que ver con las de hace treinta años. Hasta hace poco tiempo había una cuota obligatoria que pagaban los comerciantes. Hoy no pagan nada. Nosotros representamos por ley al comercio, a la industria y a la navegación en España. Sin embargo, prestamos servicios, y los comercios e industria no tienen la obligación de aportar nada. Por lo que aquí nosotros nos vemos con muchas dificultades económicas, tanto en Andújar como en las otras cámaras de comercio. Cuanto mayor es la población, menos problemas tiene. Las cámaras locales, como Andújar o las de provincias pequeñas, tienen más dificultades.

—¿Podría hacer un resumen de su trayectoria profesional?

—Fui presidente de Cáritas en Andújar y presidente de Cáritas en la provincia durante muchos años; fui concejal y alcalde de este municipio; he sido director de banco; he sido presidente del club deportivo Iliturgis, y fui, durante diecisiete años, delegado para asuntos económicos del Obispado de Jaén. Llevo nueve años llevando los asuntos económicos del Arzobispado de Granada. También fui tesorero del Consejo Superior de Cámaras, durante 30 años. He creado 20 negocios, la mayoría en Andújar. Aquí monté, en su momento, por lo menos 15 o 14, el resto, en la provincia.

—¿Todavía falta alguna otra cosa que añadir a este extenso currículum?

—Dejo cosas sin decirte, a mí mismo me da apuro. Cuando hay gente que me pregunta, me da apuro. Tengo una calle con mi nombre, fue la que yo pedí cuando me dijeron que me la pondrían. No todo el mundo tiene una calle en vida.

—¿Echa de menos algunos de los trabajos que ha tenido a lo largo de su vida?

—No. Hay un libro de un autor sudamericano, muy bueno, que habla de cerrar círculos. Dice que cuando tienes unas relaciones, o tienes un trabajo, y lo dejas, cierras el círculo y te dedicas a otra cosa. Cuando salí del Ayuntamiento no volví la vista hacia atrás. Hice lo que pude. Cuando Cáritas, igual.