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La tranquilidad y el sosiego de una población pequeña

El colegio José Yanguas Messía acoge la visita de Diario JAÉN
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13/02/2018

Pequeña de población, grande de corazón”. Ese es el lema impreso en un cartel a la entrada a Escañuela, que llama la atención a todo el que entra a su núcleo urbano, ubicado a tan solo 36 kilómetros de la capital, en la comarca de La Campiña, y que avisa del carácter afable de las gentes que allí residen. Apenas llegan a un millar de personas, y pasear por sus tranquilas calles una mañana cualquiera supone un bálsamo de tranquilidad y sosiego. La estructura del pequeño término municipal conserva todavía su primitiva armazón triangular. Y es que, si algo no le falta al municipio es historia. De hecho, los restos arqueológicos hallados en su entorno constatan la presencia humana desde el III milenio antes de Cristo. Sin embargo, fue tras la conquista castellana, cuando adquirió significación, y en los años treinta del siglo pasado cuando obtuvo su plena independencia territorial y jurídica con respecto a Villardompardo. Su término se constituye, al cien por cien, por tierras labradas, con prevalencia del olivar, ya que junto al Arroyo Salado de Arjona existían pequeñas extensiones de regadíos dedicadas a cultivos herbáceos colonizadas, en los últimos años, por las nuevas plantaciones de olivar. También la construcción ha jugado un papel fundamental en el desarrollo de la población.

Personajes ilustres nacieron en el municipio, como el obispo de Puerto Rico, Fray Bartolomé de Escañuela, o el pintor Serrano Cuesta, entre otros muchos. Pero, sin duda, su principal valor son sus jóvenes, que se forman en las aulas del colegio José Yanguas Messía, de manos de dieciséis profesores implicados, que viven la docencia, y que están “capitaneados” por Encarna Navarro.

Además de las clases del día a día, son numerosas las iniciativas de todo tipo en las que participan los alumnos, desde conmemoraciones como la reciente del Día de la Paz o el de la Lectura, hasta el fomento de una alimentación saludable o actividades relacionadas con la solidaridad y el apoyo a los que más lo necesitan.

El centro también acoge, además de a los jóvenes del municipio, a los que llegan junto a sus padres para trabajar en la campaña de la aceituna. De hecho, en este caso, recuerda Navarro, son cinco, mientras que en ocasiones han llegado hasta diez, procedentes en su mayoría de Puerto Serrano, Cádiz. También las madres colaboran activamente en el centro y se implican en su día a día, y, de hecho, entre otras actividades curiosas y pensadas para el fomento de la convivencia, destaca que, por ejemplo, todos los viernes se acercan a la hora del recreo para llevarles churros.

Según explica la profesora de Lengua y Francés, Sara Martínez, justo en estos días los pequeños trabajan los textos periodísticos, por lo que la visita de Diario JAÉN al centro escolar con el objetivo de presentar la XXX edición del Concurso de Redacción Prensa-Escuela “Jóvenes Periodistas” fue de lo más oportuna, y sus alumnos no ocultaron su asombro al conocer la historia del periódico y de la provincia, íntimamente ligadas. Incluso, su directora recuerda que, hace unos años, el centro recibió un premio por ser el de mayor participación de la provincia.

Los fotolitos, desconocidos entre los más pequeños
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Para mostrar la historia de Diario JAÉN, entre los elementos que su director, Juan Espejo, sacó de la maleta estaban los fotolitos, unos negativos fotográficos del tamaño de una página del periódico. Se trata, explicó Espejo, de uno de los pasos que se daban, antes de la llegada e implantación de los archivos denominados PDF, para la impresión del rotativo.