Irene Bueno/Jaén
Los virus de la familia de la gripe se propagaron con rapidez en la tercera semana del año —del 16 al 22 de enero—. En este tiempo se triplicó la cantidad de afectados con respecto a los siete días anteriores y alcanzó niveles que médicamente se denominan de 'atención epidemiológica'.
La gripe ha llegado con cierto retraso con respecto a la media habitual de cada año, pero ya está aquí. En solo siete días se ha triplicado la cantidad de enfermos que llegan a las consultas y los datos revelan que es el colectivo de menores de quince años uno de los más afectados por esta infección. La brusca bajada de temperaturas de mediado de enero, algo que no había sucedido en lo que va de invierno, ha producido el primer repunte de una dolencia que está asociada al frío.
Esta es la segunda temporada de gripe después del año en el que el protagonista fue el virus A-H1N1. Este generó una gran alarma social debido a que suponía una significativa mutación con respecto al virus estacional, provocó un gran número de muertes en todo el mundo y, además, se desencadenó en una época —primavera y verano— en la que prácticamente no hay contagios de este tipo.
En esta ocasión, en las consultas prácticamente no se distingue entre gripe A o gripe estacional, salvo en algunos casos de gravedad en los que el médico considere que es necesario aplicar un retroviral concreto. De hecho, este ha sido también el segundo año en el que la vacuna que se suministra a las personas que podrían tener serias complicaciones de salud en caso de contagiarse de gripe, cuenta con los anticuerpos de ambas cepas.
Los facultativos destacan que, precisamente a consecuencia de las vacunas, uno de los colectivos más afectados por la dolencia es el de los menores de quince años, al que prácticamente no llega la inmunización que se realiza en el otoño. Los colegios y los institutos de Enseñanza Secundaria ven mermada, desde principios de la semana pasada, la asistencia a las aulas, mientras que la demanda de atención sanitaria en las consultas de Pediatría se dispara.
Los especialistas avanzan que, de cumplirse los pronósticos —se espera una nueva ola de frío para el fin de semana—, los repuntes de infecciones se mantendrán, al menos, hasta mediados de febrero. Señalan que el virus de la gripe suele tener un periodo de incubación de entre cinco y siete días, por lo que, las secuelas de una bajada brusca de las temperaturas, con la cadena de contagios que provoca, se dejan notar durante varias semanas.


















